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miércoles, 24 de octubre de 2007

Gestalt El gestaltismo

Gestalt

El gestaltismo (gestaltpsychologie, psicología de la forma) es una escuela psicológica fundada hacia 1912 por M.Wertheimer. Subraya la importancia de la forma y la totalidad por encima de los elementos componentes (diccionario de psicología del equipo de redacción Pal, Ediciones Orbis S. A. Barcelona 1885) La terapia Gestaltica es un movimiento que cobró vigor en la década de 1940. Se caracteriza por ser una psicoterapia existencial humanística, por considerar a cada persona situada en un momento existencial actual, con una relación personal con su terapeuta, que siente emociones actuales. Por lo tanto se centra en el aquí y ahora, lo que no quiere decir que se ubique únicamente el presente sin futuro o sin pasado, sino que el pasado y el futuro estarían puestos en el aquí y ahora.

Una de las maneras de pensar la enfermedad mental es cuando alguien tiene asuntos inconclusos, sin cerrar (como todas las personas) de manera significativa. Para estos asuntos inconclusos existen estrategias terapéuticas basadas en como se percibe un ser humano a sí mismo. La gestalt se diferencia de otras terapias, en que estas otras están basadas en la cognición, enfocando la clínica en explicar la vida del paciente, en que tome conciencia de sus problemas. Pero aunque las personas poseen capacidad cognitiva, sin embargo carecen de la capacidad emocional para llegar a modificar lo que les pasa. Las terapias basadas en la cognición o en el psicoanálisis buscan en el pasado para explicar aspectos de la vida que se desea modificar, intentando que desaparezca un trastorno. Pero la terapia gestaltica pone el acento en lo emocional, no intenta que desaparezca un trastorno directamente, porque la forma de salir de algo, es llegar a estar en contacto con ese algo para llegar a uno mismo. Rocío Arias y Sergio Rechnitzer en su conferencia de introducción a la terapia gestalt en la Universidad Autónoma de Centro América, plantean dos claros ejemplos al respecto, El primero: "(sobre)...un paciente depresivo que se le quiere cambiar esa personalidad, pero en ese momento la persona está depresiva, no se le debe cambiar. El cambio (desde la gestalt) sería que se sintiera depresivo y que sintiéndose depresivo, saliera de la depresión, esto es lo que hace la Terapia Gestalt ....". El segundo ejemplo: "... si la persona se rechaza a sí misma con un tic, con un trastorno de la personalidad y quiere cambiar (...) en el concepto de rechazo (del tic), se está rechazando lo que tiene, no se quiere como está, por lo tanto si el terapeuta, se hace partícipe de ese tipo de rechazo y le quiere cambiar eso, le está confirmando que es malo y aquí no hay nada malo ni bueno, el secreto es bajar a la profundidad de las emociones, para salir con fuerza y modificar entonces la personalidad, o modificar la emoción, o la tristeza, o un sentimiento".

La gestalt es estructura, es figura y fondo, entendiendo aquí por figura la necesidad básica de cada persona. La gestalt se detiene en cada uno, presta atención a las necesidades en todo momento, de esta manera se llega a una vivencia existencial al llenar esas necesidades, al detenerse en que necesidades predominan en cada momento (figura y fondo). Si se entiende que los seres humanos están inmersos en permanentes polaridades (la noche y el día, el amor y el odio, la mujer y el hombre, el calor y el frío) entonces se entiende que estas polaridades suelen ser disarmónicas, en ocasiones tienen algunas mucho mayor peso que otras y las personas no saben manejar esas disimetrías. La terapia gestaltica intenta integrar esas polaridades, hacerlas armoniosas, para aumentar el bienestar. Para ello plantea la utilización de los sentidos porque una persona puede ser poco inteligente pero equilibrada, por lo que se debe darle importancia a lo emocional. Debe tenerse en cuenta que la gente sufre por la parte emocional, es por esto que se le presta especial atención a los sueños (aquí lo cognitivo se deja de lado). Si bien la inteligencia cognitiva puede afectar la inteligencia emotiva, no existe una relación directa. La gestalt se pregunta ¿qué busca un cliente, qué necesita? Y persigue el crecimiento del potencial humano para visualizar la vida y la existencia.

 

La terapia gestáltica se realiza frente a frente con la persona, y se incursiona en las necesidades del paciente o cliente, ya que es el que tiene sabiduría sobre lo que le pasa, no el psicólogo o el terapeuta. Las intervenciones terapéuticas son individuales, de pareja, con la familia y con grupos.

Tomado de clinicapsi.com

martes, 10 de julio de 2007

El pasado, como escuela para curar las heridas del alma

¿Qué es la terapia de regresión a vidas anteriores?

Entrevista con Liliana Hollmann, única discípula de Brian Weiss en la Argentina

"Construir un nuevo paradigma para la convivencia es una necesidad del hombre y del planeta. En este momento hay 30 guerras simultáneas. O nos espiritualizamos, o colapsamos." La terapeuta Liliana Hollmann lo dice con la certeza de quien escucha cada día las historias de soledad e insatisfacción de sus pacientes y la añoranza que éstos confiesan por alcanzar mayor paz y plenitud en sus vidas.

Hollmann tiene el privilegio de ser discípula del eminente psicoanalista y best seller norteamericano Brian Weiss, que revolucionó las técnicas terapéuticas de sanación al incluir la regresión a vidas pasadas. Exito editorial en todo el mundo, con millones de ejemplares vendidos en decenas de lenguas, Weiss fue una figura rutilante en la última Feria del Libro de Buenos Aires, seguido por decenas de jóvenes que lo esperaron durante horas por un autógrafo.

En el mundo médico hay voces que señalan que el psicoanálisis está en crisis, mientras otros fustigan científicamente la terapia de regresión a vidas pasadas.

Hollmann, una mujer de gestos armoniosos y mirada brillante, conoció a Weiss a fuerza de proponérselo hace un año, cuando el escritor estuvo en Mar del Plata. Entonces era una terapeuta que aplicaba el psicoanálisis y la terapia transaccional. "De ambos rescato el respeto por la singularidad de la historia del paciente y la escucha", dice la terapeuta en diálogo con LA NACION.

Un día advirtió que la mayoría de la gente llegaba a su consultorio con la pregunta: "¿Qué hice yo para merecer esto? Y cuando comenzaba la regresión, resignificaba lo que le pasaba. Cuando el paciente gana en serenidad, puede conectarse mejor con su alma", precisa Hollmann. Precisamente, la novedad de la terapia de regresión a vidas pasadas contempla el alma en la sanación.

Muchos de los pacientes que llegan para "probar" con la terapia de regresión ya se analizaron. Y no son pocos los que llegan con ataques de pánico, fobias, problemas con sus hijos y con sus parejas, o un gran miedo a la muerte", explica Hollmann.

"Los pacientes buscan respuestas a cosas que, muchas veces, trascienden su situación actual. Todo lo que pensamos, lo que actuamos, lo que decimos tiene consecuencias. Con la terapia tradicional, la gente toma conciencia de lo que está en el inconsciente. Pero con la regresión el paciente se hace consciente de que tiene un alma. Por eso es tan importante la experiencia vivencial", subraya.

Y allí la terapeuta presenta el primer caso: "A una paciente le cuesta mucho conectarse con su pareja como tal. Mediante la regresión, ella tuvo la imagen de que su actual pareja pudo haber sido su padre en otra vida. Ese nuevo elemento le posibilita elegir cómo quiere comunicarse en el futuro con su pareja".

Otros casos de Hollmann: el paciente de 54 años que por la regresión consiguió conjurar sus ataques de asma o la mujer que al reconocerse como indígena en otra vida adquirió mayor aplomo para enfrentar las tribulaciones posteriores.

En cuerpo y alma

"En las primeras entrevistas los pacientes vienen con información sobre sus vidas. Pero durante la terapia pueden aparecer situaciones completamente desconocidas", señala Hollmann. Para la especialista "hay un nuevo paradigma cultural en el mundo, que se está instalando como una necesidad de plenitud de la gente. Muchos están en la búsqueda de una unidad, pues vivimos en un mundo dual, donde todo tiene que ser bueno o malo. Con la regresión se produce un encuentro con esa partícula de divinidad que el alma tiene. La gente vuelve a sentirse serena y, desde ese estado, reconecta con un dios personal".

¿Y cómo se alimenta el alma? "Con la respiración -dice Hollmann-. Alimentamos el cuerpo y la mente, pero nos olvidamos de respirar adecuadamente para alimentar nuestra alma."

La regresión a vidas pasadas tiene sus restricciones. "Requiere una estructuración psíquica estable. Por eso está contraindicado en pacientes bipolares, psicóticos, alcohólicos, drogadictos, bordeline o aquellos que no pueden hacerse cargo de su situación. Tampoco es aconsejable para quienes están atravesando una crisis", dice Hollmann. Y agrega que "la regresión provoca un aumento de la responsabilidad y una sensación de liberación interior".

Para la terapeuta, los niños de hoy parecen tener más claro que el hombre es cuerpo, mente y espíritu. Algunas madres cuentan que sus hijos recuerdan "cuando eran grandes" o "cuando estaban en la panza".

Los efectos llegan tan lejos como el paciente necesita y quiere. "Si lo vivido por la gente es ficción o verdad, eso se mide por la intensidad de la vivencia. Mi convicción es que esta terapia ayuda a la gente a ser más feliz. Y eso es lo que Dios quiere."

Por Susana Reinoso
De la Redacción de LA NACION

Toamdo de www.lanacion.com.ar

viernes, 4 de mayo de 2007

Psicoterapia

Dr. José Antonio García Higuera

La psicoterapia es la aplicación de la psicología clínica al tratamiento de los problemas mentales a través de una relación terapéutica

En general el término psicoterapia se ha aplicado más en el ámbito de la orientación dinámica (psicoanálisis, terapia humanista,..) mientras que "psicología clínica" lo han aplicado los psicólogos cognitivo conductuales a su labor terapéutica. Sin embargo desde algunos puntos de vista se ha considerado a la psicoterapia como una parte de la psicología clínica (COP, 1999).

Desde algunas perspectivas la psicoterapia es un espacio de reflexión con un profesional en el que se afrontan los problemas que en esta vida nos asaltan. Desde aquí es desde donde las terapias de insight han afrontado su labor. Se supone que el paciente acude al terapeuta para reflexionar juntos y averiguar que es lo que ocurre, que muchas veces es inconsciente, es decir, está fuera de nuestra conciencia. Estas terapias suponen que el conocimiento salva y que averiguando aquello que hemos olvidado o de lo que no somos conscientes se soluciona el problema. Pero ya Freud afirmaba que era preciso revivir el trauma en las sesiones para poder resolverlo. Desde una perspectiva cognitivo conductual se sabe que para resolver un problema hay que modificar determinadas conductas, y que si no se hace, el problema no se soluciona. Cuando se habla de conductas se hace en un sentido amplio, considerando conductas los pensamientos, los sentimientos y las emociones.

Por eso la psicoterapia cognitivo conductual tiene dos partes, por una es una reflexión conjunta sobre el problema. Es la responsabilidad del paciente contribuir plenamente a la definición del problema, que no es más que aquello que le preocupa y le lleva a la consulta. Una vez establecida la visión que el paciente tiene de su problema, bajo la guía del terapeuta, se realiza el análisis funcional del problema, enunciándolo en términos operativos y modificables. Se fijan así los objetivos de la terapia y comienza el tratamiento, que tienen que se consensuados entre el paciente y el terapeuta y pueden ir variando a lo largo de la terapia, de acuerdo a como se va avanzando y comprendiendo lo que ocurre.

El tratamiento consiste en el establecimiento de un programa para modificar las conductas, pensamientos y sentimientos que son relevantes en el mantenimiento del problema. La psicoterapia consiste entonces en acompañar al paciente en el camino que tiene que hacer para llevar a cabo el programa.

Con esta visión se puede decir que la terapia cognitivo conductual es directiva en el cumplimiento del programa, pero siempre adaptándose a las capacidades y limitaciones del paciente; pero es una terapia no directiva a la hora de fijar el problema, puesto que es el paciente quien lo plantea y se acepta su planteamiento.

Las terapias no sirven para todo, solamente si existe un tratamiento para el problema es cuando se puede afrontar. Cuando el problema no es resoluble, se tiene que entrar en otra forma de afrontamiento: LA ACEPTACIÓN. La terapia de aceptación y compromiso enseña como poder llevar a cabo este proceso sin que interfieran nuestros pensamientos, sensaciones, sentimientos y emociones.

Pero la eficacia de la terapia cognitivo conductual depende de que se conozcan cuales son las conductas problema y las leyes que las rigen. Desde una perspectiva cognitivo - conductual se han dado importantes avances en los tratamientos por medio de la identificación y modificación de conductas nucleares; que son las que tienen un gran impacto en el comportamiento humano en general. Por ejemplo, el manejo de la ansiedad (Wolpe, 1975; Marks, 1974) ha permitido solucionar de manera efectiva fobias, obsesiones, y demás trastornos asociados a ella. Las conductas cognitivas, como los pensamientos automáticos (Beck, 1979) o las ideas irracionales de Ellis han sido otro gran avance de la terapia, definiendo tratamientos de elección para la depresión, avances en el manejo de la ansiedad y abre esperanzas para los trastornos de personalidad (Beck et al, 1985). En la modificación de los esquemas más nucleares, los aprendidos en las relaciones con nuestros padres, juega un papel fundamental la relación terapéutica larga y profunda que permite cambios basados precisamente en las conductas que se dan en su contexto (Kohlerberg, Tsai, 1991; Newman, Castonguay, Borkovec y Molnar, 2004).

Tanto la ansiedad como las conductas cognitivas están relacionadas con el control de la conducta humana. La consideración del control como elemento diferenciado de la conducta puede suponer aportaciones importantes a la práctica de la psicoterapia. La importancia del estudio del control puede comprenderse teniendo en cuenta el impacto que se le ha reconocido en la generación de la depresión (Abramson, Seligman, 1978) y de trastornos de ansiedad (Barlow et al, 1995).

Para el estudio del control es necesario empezar con una definición, que si bien es un concepto ubicuo en la literatura psicológica no se le suele dar una definición precisa. En el papel se parte de una orientación de la teoría de la información, que si bien ha comenzado con un concepto de control sencillo basado en el ciclo de retroalimentación (Wiener, 1948; Powers, 1973), ha ido evolucionando hacia estructuras y arquitecturas más complejas, (agentes, multiagentes, etc.) elaborando modelos que pueden arrojar luz sobre las estructuras del comportamiento humano que intervienen en el control de la conducta. En la siguiente página se muestra como se está abriendo paso la teoría del control en la psicología clínica. El control en psicología.

Gran parte de nuestra conducta cotidiana, como el caminar es controlada de forma automática, mientras que muchas de las conductas dirigidas a conseguir nuestros objetivos las controlamos conscientemente; pero cuando el control lo intentamos aplicar a nuestros pensamientos y nuestras emociones las cosas cambian. Wegner (1989) ha demostrado que cuando no queremos pensar en algo ese pensamiento se hace presente y ocupa nuestra mente con más probabilidad, y de hecho existe un control irónico que está chequeando constantemente si el pensamiento aparece o no, y de esa forma el pensamiento se hace presente. Con las emociones y sensaciones ocurre lo mismo, si queremos controlarlas se enganchan en nuestro cuerpo y se convierten muchas veces en el problema, por eso la Terapia de Aceptación y Compromiso (Hayes, et al. 1999) parte de que uno de los problemas que nos lleva a la terapia es querer controlar nuestros pensamientos y sentimientos y propone el abandono de ese control como un elemento previo a poder resolver el problema. Esta terapia permite acceder a cambios profundos en la personalidad y se relaciona con la Terapia Conductual Dialéctica de Linehan que ha demostrado su eficacia en el tratamiento de los trastornos de personalidad límite.

Existen otras aportaciones que están suponiendo un gran avance en psicoterapia, en concreto la incorporación de técnicas corporales que permiten la modificación de otras conductas nucleares como es el comportamiento con el propio cuerpo. Plantean pasos más allá del mero control de la ansiedad y en realidad proponen una forma diferente de vivir.

Las aportaciones de los constructivistas (Mahoney y Niemeyer, 1993), desde un punto de vista cognitivo - conductual, han puesto las bases para tratar el diálogo interno que constituye la narrativa de la historia personal. Sin olvidar que los problemas se tienen que resolver aquí y ahora, el terapeuta tiene medios eficaces para enfrentar los que viniendo del pasado actúan todavía en la conciencia y conducta del paciente.

Algunos aspectos particulares de la terapia

Duración de la terapia

La pregunta de cuanto dura una terapia tiene difícil contestación. La terapia es un proceso que realiza el paciente y hay que cambiar su comportamiento desde su propia perspectiva. Ahí reside uno de los principales retos y problemas de la terapia. En efecto, no es un proceso automático como cuando se suelda una pierna o un antibiótico mata a una bacteria. Son procesos en los que interviene la persona que tiene que cambiar, por eso se dan grandes variaciones en la duración de la terapia.
Explicar qué se tiene que hacer para resolver el problema puede ser muy sencillo y corto, bastarían unas cuantas sesiones. Pero explicarlo de forma adecuada para que lo entienda un paciente en particular puede ser mucho más costoso y ponerlo en práctica depende de la persona que inicia el tratamiento.

El coste de la terapia

La terapia tiene que tener un coste por varias razones fundamentales:

  1. La primera es que se está utilizando el tiempo y los conocimientos de un terapeuta, que es un profesional preparado, tanto teórica como personalmente y se le debe compensar por ello. No lo hace solamente por vocación, sino que tiene que vivir de ello para ser realmente profesional.
  2. Otra razón de menos peso es que las cosas las valoramos por lo que nos cuesta y si no nos cuesta nada, la terapia la valoraremos muy poco.
  3. La terapia establece una relación profunda entre el terapeuta y el paciente, y el pago deja claro en todo momento que se trata exclusivamente de una relación profesional. Este aspecto es muy importante para que el paciente valore lo que dice y hace el terapeuta y para que el terapeuta pueda colocar entre ambos la distancia necesaria.
  4. El proceso terapéutico exige un compromiso al paciente. Por eso, de manera general, se pide al paciente un compromiso de pagar la terapia; incluso si no puede acudir a ella y no avisa en determinados plazos, que pueden ser 24 ó 48 horas, aunque en determinadas orientaciones se es más inflexible. La lógica de esta petición se basa primero en que el terapeuta ha reservado su tiempo para esa persona y no puede dedicarlo a otra tarea o a otro paciente y segundo, y fundamental, porque el paciente adquiere de esta manera un compromiso de asistencia frente a posibles incidencias que ocurran en la vida. Por ejemplo, a una paciente tímido, si el jefe le pide que se quede a trabajar más tiempo cuando ya salía por la puerta, tiene que valorar decirle si o no, si le dice que sí sabe que tiene que pagar la terapia, lo que será un aliciente para defender sus derechos.

jueves, 3 de mayo de 2007

Teoria de los Rumores

LA TEORIA DE LOS RUMORES
Pablo Cazau

Allport y Postman desarrollaron una teoría que intenta explicar el por qué y el cómo de la génesis y la circulación de los rumores, una de los fenómenos sociales menos racionales que existen. Para que una determinada información se convierta en un rumor, destacan su importancia y su ambigüedad como características básicas, y explican el papel de las motivaciones y la proyección en la propalación de los mismos. También, describen los procesos de nivelación, acentuación y asimilación de la información que se transmite bajo la forma de rumor.

Todos alguna vez nos hemos topado con algún rumor. Corren en el barrio, en la facultad, en las empresas, en los países, en el mundo, en la guerra y en la paz. No reconocen fronteras y son, como la música o la mirada, una suerte de idioma universal en cuya base podríamos encontrar ruidos, según la teoría de la información, lapsus según el psicoanálisis, o hipótesis personales según el New Look. Los norteamericanos G. Allport y L. Postman expusieron una teoría que intenta explicar la circulación y las motivaciones del rumor, de la que sintetizamos a continuación sus aspectos más relevantes.

1. Por qué circulan los rumores

Allport y Postman establecen una ley básica del rumor, según la cual las dos condiciones básicas para que corra un rumor son la importancia y la ambigüedad.

1) Importancia: El tema del rumor debe revestir cierta importancia, tanto para quienes lo transmiten como para los que lo escuchan. 2) Ambigüedad: los hechos reales que se rumorean deben tener cierta ambigüedad, es decir, deben ser susceptibles de diversas interpretaciones. Como se verá, esta ambigüedad puede ser inducida por la ausencia o parquedad de noticias, por su naturaleza contradictoria, por desconfianza hacia ellas, o por tensiones emocionales que tornen al individuo reacio a aceptar las noticias.

La ley básica del rumor puede expresarse grosso modo en forma cuantitativa, mediante la expresión R = I x A (Rumor es igual a Importancia por Ambigüedad). Nótese que la relación entre importancia y ambigüedad no es aditiva sino multiplicativa, lo que significa que si falta alguno de los términos, no hay rumor. En efecto, cualquier número multiplicado por cero da cero. Veamos dos ejemplos:

a) Ejemplo donde hay ambigüedad pero donde no hay importancia: una noticia en los EEUU acerca de los precios de los camellos en Afganistán. Se trata de un asunto ambiguo, sobre el que hay poca información o información contradictoria, pero carece de la menor importancia para los cuidadanos de EEUU: la ambigüedad, por sí sola, no alcanza para lanzar y sostener un rumor.

b) Ejemplo donde hay importancia pero donde no hay ambigüedad: una noticia acerca del monto de una herencia que recibe una familia. La temática es muy importante para sus integrantes, pero todos conocen exactamente la cantidad heredada. Al no haber ambigüedad al respecto, la noticia no circula como rumor.

En la guerra, las condiciones para que los rumores proliferen son óptimas: los temas son indudablemente importantes, pero al mismo tiempo ambiguos debido al secreto militar, la confusión general y los movimientos imprevisibles del enemigo.

Ahora bien. Una noticia puede ser muy importante y al mismo tiempo muy ambigua, pero sin embargo el rumor no corre, con lo cual estrictamente hablando no se cumple la ley básica del rumor. Entre las condiciones que inhiben la circulación del rumor encontramos las siguientes:

1) Cuando se establecen graves penalidades por hacer circular rumores, como ocurre por ejemplo en los estados totalitarios.

2) Cuando la población es heterogénea, en cuyo caso el rumor se detiene en las fronteras sociales que dividen un tipo de mentalidad de otra.

3) Cuando las personas no advierten que están haciendo circular rumores. Allport refiere que algunos estudiantes de psicología, al darse cuenta que estaban en presencia de un rumor, preocupados por no incurrir en un modo de proceder no científico, no se han hecho cómplices de su circulación. El estudio científico de los rumores y su difusión ayuda, según Allport, a formar personas prevenidas contra tales actitudes.

La importancia del tema está relacionada con la motivación que tienen las personas para hacerlo circular, quienes lo hacen proyectando sobre la percepción y la interpretación de la información sus propios intereses y emociones. Examinemos separadamente la motivación y la proyección.

La motivación en la circulación de los rumores

Cualquier necesidad humana puede aumentar la importancia de una determinada información, y por ende ponerla en movimiento como rumor. La esperanza está en la base de los rumores optimistas, el odio en la base de los rumores calumniosos, el interés sexual en buena parte de la chismografía, y el miedo en la difusión de las historias macabras. Allport y Postman distinguen dos tipos de motivaciones para difundir rumores: primarias y secundarias. En los primeros, los motivos están directamente relacionados con el tema de la información propalada, mientras que los motivos secundarios no tienen ninguna relación con ella, dependiendo la circulación del rumor de otros factores motivacionales.

Motivos primarios.- Aunque Allport no los llama así, podemos calificarlos como primarios, en oposición a los que esta teoría llama secundarios. a) Los rumores suelen descargar la tensión emocional inmediata al proveer una salida verbal capaz de traer alivio. Por ejemplo, en un rumor que propala una calumnia, al permitírsele a uno agraviar al objeto odiado logra aliviar un impulso primario de odio. b) Al mismo tiempo, el rumor permite justificar aquellos estados de ánimo ante la propia conciencia, explicando al otro por qué uno siente lo que siente. Por ejemplo, "¿por qué no he de odiar a los rusos? Si ellos nos ayudaron pero al precio del soborno". c) Los rumores pueden estar también motivados por nuestro deseo de comprender racionalmente el mundo que nos rodea, es decir, de tornarlo inteligible. Por ejemplo, un extraño cuya ocupación es desconocida para el pueblo donde va a residir, engendrará una nutrida variedad de leyendas para explicar a las mentes curiosas el motivo de haberse mudado a ese pueblo. O también, una excavación sin finalidades claras (ambigüedad) en las cercanías de un lugar, inspirará entre los lugareños toda suerte de explicaciones fantásticas acerca de su propósito.

Motivos secundarios.- a) El que hace circular un rumor, tan sólo puede estar buscando atraer la atención de los demás sobre lo 'bien enterado' que está de las cosas. Estar 'al tanto de' halaga el amor propio, y al referir un chisme se encuentra uno momentáneamente en posición de dominio frente al otro. El motivo puede también estar en atraer la atención del otro contándole algo para deleitarlo. b) También, una persona puede considerar conveniente llenar un silencio embarazoso en el curso de una conversación, repitiendo algo que acaban de relatarle. Tal vez no hay ningún compromiso emocional con el rumor, pero le sirve en ese momento para aliviar la presión de un silencio.

La proyección

La proyección es un fenómeno por el cual el estado de ánimo de una persona se refleja, sin ella misma sospecharlo, en su interpretación del mundo. Al hacerlo, deja de explicar la realidad mediante elementos de prueba imparciales y objetivos. La proyección se ve claramente en los sueños y ensoñaciones diurnas, donde se proyectan esperanzas, deseos y temores. Las Técnicas Proyectivas, asimismo, también se asemejan a los rumores en la medida en que cuanto más ambiguas son, más posibilidades de proyectar sobre lo percibido elementos subjetivos.

En lo que respecta al rumor, si la información que oímos nos procura una interpretación de la realidad acorde con nuestros deseos, nos inclinamos a creerla y transmitirla. En el ejemplo que figura al final (ver), algunas de las señoras que transmitían el rumor sobre la salud de la Señora King percibían e interpretaban la información según y conforme sus deseos de ver muerta a la mencionada señora.

Otras veces, lo que se proyecta en los rumores son culpas propias, que se alivian porque se convierten en ajenas. Allport cita varios experimentos de la década del '40 que tendían a mostrar que, mediante los rumores, podemos asignar a otros culpas o responsabilidades que rehuímos adjudicarnos a nosotros mismos. Es el caso de la señora que propala el rumor "Escuché que en el campamento X tienen tanta carne que tira reses enteras a la basura", con lo cual desplazaba en otros su propia culpa por desechar ella misma alimentos que aún podían servir.

Generalización de la fórmula básica del rumor

A esta altura del análisis, Allport y Postman hacen una recapitulación en los siguientes términos:

"El rumor es lanzado y continúa su trayectoria en un medio social homogéneo, en virtud de activos intereses de los individuos que intervienen en su transmisión. La poderosa influencia de estos intereses exige que el rumor sirva ampliamente como elemento de racionalización, esto es, explicar, justificar y atribuír significado al interés emocional actuante. A veces, el vínculo interés-rumor es tan íntimo, que nos permite describir el rumor como la proyección de un estado emocional completamente subjetivo".

Los experimentos de McGregor (1938) se han anticipado a la idea contenida en la fórmula R = I x A, en sus estudios sobre la influencia de los deseos sobre las predicciones que realizan las personas.

Comparemos dos de esos experimentos:

a) En el primero, se preguntó a gente que odiaba a Hitler si creía que dentro de un año ese hombre estaría en el poder, y el 95% respondió que sí. Normalmente, si la gente proyecta sus deseos en el rumor, debería haber contestado que Hitler no estaría en el poder, pero esta tendencia no se dio dada la poca ambigüedad de la información (en ese entonces, todos los indicios apuntaban a que Hitler tomaría el poder).

b) En otro experimento, se pidió a las personas predecir si Eduardo VII se casaría o no, y los resultados fueron que la mayoría de la gente que deseaba el casamiento contestó que sí, que se casaría, y la mayoría de los que no deseaban el casamiento contestó que no se casaría. En este caso la gente proyectó sus deseos en el rumor sin dificultades, porque, al revés que en el primer experimento, la información sobre el casamiento del Rey era muy ambigua.

Ambos experimentos intentaban evaluar en cuánto estaba influenciado el rumor por los deseos en función de la ambigüedad de la información, y resultados similares se obtuvieron en relación a la importancia de la misma: como dice Mc Gregor, "la influencia de factores subjetivos sobre el sentido de la predicción está circunscripto al grado de ambigüedad de la situación estímulo, pero también por la importancia para el vaticinante, de los hechos implicados".

De todo ello, es posible concluír una ley aún más general de psicología social, que se enuncia así:

"La deformación emocional subjetiva en la percepción e interpretación del medio ambiente puede ocurrir sólo en relación directa a los efectos combinados de importancia y ambigüedad".

Por tanto, el peso de los deseos no es algo ilimitado: actuarán siempre y cuando se lo permita una cierta ambigüedad y una cierta importancia de la información. Un ejemplo de factor de importancia está dada por la curiosidad intelectual: cierta información es importante si sirve para saciar la curiosidad al proporcionar 'explicaciones' sobre las cosas. Como ocurre en la transmisión de mitos y leyendas, el 'esfuerzo por buscar una explicación' puede por sí solo constituír un factor de 'importancia' subyacente en la difusión del mito como rumor.

2. Rumores individuales?

Tal vez nuestros lectores escucharon alguna vez el chiste del hombre que viaja por la ruta y se le pincha una goma. Al percatarse de que no tiene un gato para levantar el coche, emprende una caminata por el campo en la esperanza de encontrar alguien que pueda prestárselo.

Como a varios kilómetros ve una estancia, y piensa por lo bajo: "Tengo tanta mala suerte que estos no me van a prestar nada". Luego de caminar un trecho, vuelve a pensar: "Esta gente seguro que no me prestarán el gato". Más adelante, medita algo más exaltado: "¡Malditos! ¿Por qué no me prestan el gato?". Luego, cuando está a una cuadra de la estancia, empieza a lanzar imprecaciones contra los que 'seguramente' no le prestarán ayuda. Finalmente, cuando toca el timbre y aparece el capataz, le grita: "¡Usted es un desalmado! ¿No le da vergüenza no ayudar a un pobre viajero que se ha quedado en la ruta?".

Allport caracteriza al rumor como un fenómeno social, porque se necesitan al menos dos personas para que comience a rodar. El chiste nos muestra que el rumor puede ser entendido también como un fenómeno intraindividual o individual, es decir, como un rumor que 'corre dentro del cerebro' de una persona a lo largo del tiempo, y que el lenguaje popular ha calificado alguna vez como 'hacerse el bocho'.

Un ejemplo lo podría constituír el rumor hipocondríaco donde la persona, a medida que transcurre el tiempo y a partir de un dolorcito insignificante, va generando una serie de ideas cada vez más angustiantes que desembocan en el ataque de hipocondría.

Estos rumores individuales bien pueden estar en la base de los rumores sociales como una condición necesaria de estos últimos, toda vez que cada miembro humano de la cadena del rumor recibe cierta información y genera una información distinta que transmitirá a la siguiente persona, y así sucesivamente. En el interin, en cada cerebro individual se habrá así procesado la información de acuerdo, como bien señala Allport, a las motivaciones personales de cada uno, fuente, en última instancia, de lo que estamos llamando rumores individuales. Examinemos entonces como Allport y Postman tratan esta cuestión.

3. Testimonio y evocación

No se comprende cabalmente el fenómeno del rumor, sin un análisis de lo que ocurre dentro de la mente de los individuos que lo hacen circular, y que son los eslabones de la cadena.

Algunos antecedentes.- Entre quienes iniciarion estudios sobre los testimonios se cuentan Binet y Stern. Binet (1900) fue un pionero en el uso del 'test pictórico', empleado para investigar la fidelidad de las personas para describir material pictórico. Por su parte Stern (1902) usó dicho test para estudiar como las personas, tras observar una escena dibujada, la describen luego de memoria lo más exactamente posible, es decir, la testimonian. Stern también utilizó escenas de la vida real para que luego los sujetos describieran lo que presenciaron. Por ejemplo, hizo pelear a dos estudiantes donde incluso uno alcanzaba a sacar un revólver, y luego pidió a los demás que describieran la escena. Desde ya, nadie sabía que se trataba de una simulación.

Los testimonios se evaluaron luego con dos métodos: la narración libre del acontecimiento, y un cuestionario donde se interrogaba acerca de diferentes aspectos del mismo. Desde ya, el primer método tenía la ventaja de no permitir que el testimonio estuviera influído por las preguntas (como suele ocurrir en los testimonios de juicios orales).

Stern (1938) descubrió asimismo, que cuando las personas deben dar testimonio de un acontecimiento, pueden confundir el mismo con otros acontecimientos experimentados en el pasado, lo que hace disminuír mucho la fidelidad del testimonio.

En general, Stern encontró que las distorsiones ocurren a tres niveles: cuando se percibe el acontecimiento, cuando se lo evoca o recuerda, y cuando finalmente se lo narra. En la fidelidad testimonial parece influír también la inteligencia, los hábitos de expresión oral, y la edad. Por ejemplo, los testimonios de los niños son menos fiables porque están más expuestos a la sugestión.

Posteriores investigaciones mostraron que los estados emocionales influyen marcadamente en el proceso de percibir, recordar o narrar los hechos a testimoniar, así como también la edad, el sexo, el tipo de preguntas del interrogatorio y el tiempo que transcurrió desde la percepción del evento hasta su narración testimonial.

Los tres pasos del testimonio.- Percibir, recordar e informar son los tres pasos que se cumplen dentro de cada individuo, y que permiten que el rumor corra de uno a otro. Como lo muestra el esquema 2, una persona A escucha una información, la procesa a partir de sus recuerdos y luego la informa a una persona B. Esta a su vez percibe la información, la procesa con sus recuerdos, y así sucesivamente. Desde la percepción inicial hasta la narración o informe final, ocurren una serie de transformaciones, a medida que se entretejen lo percibido, lo recordado y los estados de ánimo de ese momento. Los tres pasos no son rígidos, porque por ejemplo al percibir, la persona lo hace selectivamente, influída por los recuerdos que la experiencia le trae.

Bartlett (1932) a mostrado experimentalmente el carácter creador y constructor de la memoria: los recuerdos tienen vida propia, van cambiando y nunca terminan siendo iguales a la percepción original. El mismo autor explica este fenómeno a partir de la idea de "afán de explicación", es decir, la tendencia de la mente a remodelar toda experiencia mediante categorías que le permiten darles sentido y ser útiles, con lo cual se produce la 'desfiguración' de la percepción original.

Por ejemplo, cuando las personas debían recordar relatos, tenían grandes lagunas y tendían a reinterpretar el relato escuchado según su cultura y su historia personal. En su 'afán de explicación', las personas tendían a condensar el material cerrándolo en una Gestalt comprensible para ellos y fácilmente encajable en sus preconceptos, resultando rara la tendencia a complejizar o elaborar el material con nuevos agregados.

Para Allport, esto mismo ocurre en los rumores, los que tienden a ser mas bien versiones cada vez más simplificadas del hecho original. Sólo excepcionalmente podía hacerse una elaboración más compleja, pero no del conjunto, sino de algún aspecto muy específico que se 'acentuaba' cada vez más a medida que el rumor corría, en desmedro de los otros aspectos que tendían a desaparecer. En el esquema 3 podemos observar un ejemplo, donde en la reproducción por evocación de un dibujo, los círculos se acentúan a costa de otros rasgos del original.

Los resultados de los experimentos de Bartlett se asemejan bastante a las investigaciones sobre los rumores, en cuanto este autor experimentó no sólo con personas individuales sino también con grupos de individuos que debían comunicarse unos a otros cierta información. La diferencia está en que en el rumor la transmisión se hace hablando y oyendo, y no escribiendo y leyendo.

Memoria individual versus memoria social.- La memoria social se construye a partir de mentes individuales sucesivas que manipulan un misma material, es decir, ella descansa sobre memorias individuales. La memoria individual es más exacta porque habitualmente el individuo se mantiene más aferrado a lo originalmente percibido, no así en la memoria social donde el material, al ir pasando de una mente a otra que no han captado el original, sufre más cambios.

Desde otro punto de vista, la memoria individual es menos exacta si se considera que un individuo ha percibido originalmente en forma incorrecta y reensaya continuamente acentuando el error sesgado por sus prejuicios. En este sentido, en la memoria social, al ir transmitiéndose la información entre distintos invididuos, los sesgos individuales dejan de tener peso, surgiendo al final un recuerdo altamente convencional, es decir, lo que es común al grupo social en cuestión. Lo idiosincrásico de un eslabón es fácilmente descartado por el siguiente, y la historia puede mantenerse dentro de un marco comprensible para todos.

4. Nivelación y acentuación

Hasta aquí hemos intentado predominantemente responder a la cuestión del 'por qué' circulan los rumores. Ahora, veremos sobre todo la cuestión de 'cómo' circulan o, más concretamente, cómo va evolucionando la información cuando corre de boca en boca.

Al respecto, ya hemos anticipado que el mensaje-rumor va sufriendo transformaciones, tal como ocurre por ejemplo en el juego del teléfono roto. Pero, ¿en qué consisten estas transformaciones? Ellas pueden ser descriptas en términos de dos procesos simultáneos y complementarios entre sí: la nivelación y la acentuación.

La nivelación consiste en la progresiva eliminación de ciertos detalles de la información original, lo que ocurre cuando simultáneamente ocurre un proceso de acentuación, donde se exaltan otros aspectos de dicha información. Los experimentos para investigar estos procesos consistían, típicamente, en una escena que debía percibir y retener un individuo, el que luego debía escribirla o contarla a otro, y así sucesivamente, con lo cual se podía examinar bajo condiciones controladas cómo iba ocurriendo la nivelación y la acentuación. Veamos ambos procesos separadamente.

Nivelación.- Diversos experimentos han mostrado que alrededor del 70% de los detalles originales quedan eliminados en el curso de cinco o seis transmisiones de boca en boca, y que luego el porcentaje de eliminaciones es cada vez menor en las sucesivas reproducciones. El esquema 4 nos muestra un gráfico de la evolución de la nivelación - como porcentaje de detalles retenidos- en función del número de transmisiones de boca en boca.

Los mismos experimentos han mostrado que la nivelación se acentúa cuando las personas encargadas de transmitir la información son observadas por un público capaz de juzgarlas. Ante el temor de equivocarse, prefieren ser más lacónicos en sus informes (después de todo, nunca se equivoca quien nunca habla), con lo cual eliminarán más rápidamente mayor número de detalles.

La nivelación no continúa indefinidamente. Como se ve en el esquema 4, su curva tiende a estabilizarse a medida que el rumor corre más y más y, aunque hacia el final quedan pocos detalles, siempre quedarán algunos de ellos. Este hallazgo es importante porque indica que: a) una expresión corta y concisa cuenta con mayores probabilidades de ser reproducida fielmente; b) cuando la información se hizo extremadamente breve, el sujeto tiene poco para elegir y las posibilidades de desfiguración descienden mucho; y c) por entonces, la tarea se vuelve tan fácil que una memoria virtualmente rutinaria podrá retener el material perfectamente.

Este último es el caso de la información que se convierte en un slogan o lema, mucho más fácil de retener y recordar ("Los árabes eluden el servicio militar"). Por ello, los publicitarios procuran que sus mensajes sean breves, rítmicos y concisos ("Para veranear... Miramar"), y, de modo similar, muchas leyendas y supersticiones fueron comprimidas hasta transformarse en aforismos, muy difíciles de olvidar ("Al que madruga, Dios lo ayuda").

En la nivelación, no se elimina cualquier detalle al azar. Por ejemplo, en general los datos que más probabilidades tienen de ser omitidos en mensajes sucesivos son los nombres propios, pues, según Bartlett, ellos ayudan poco y nada para el 'afán de explicación' de los individuos.

Acentuación.- A medida que los informes sucesivos se acortan por eliminación de detalles, aquello que no sufrió esta acción niveladora quedan resaltados, es decir, sufren una acentuación. La acentuación es así un fenómeno recíproco de la nivelación, y Allport y Postman la definen como "la percepción, retención y narración selectivas de un limitado número de pormenores de un contexto mayor" (1).

Lo que se elimina y lo que se acentúa no es siempre lo mismo: lo que se acentúa en ciertos rumores, puede quedar nivelado en otros. Ciertos elementos de información suelen ser más acentuados que otros, como por ejemplo ciertas palabras singulares como "castiga" o "reconviene". También, suelen darse acentuaciones numéricas, como cuando la información original habla de un negro grandote, y, cuando el rumor corre, termina hablándose de cuatro negros.

También existe la acentuación temporal, o tendencia a concebir acontecimientos pasados como eventos que ocurren en el presente. Así, el rumor "La semana pasada el pollo estaba a 4,50$", suele convertirse en "Dicen que en el mercado negro están cobrando el pollo a 4,50$".

También, suelen acentuarse detalles en movimiento. Es más probable que se transmita de boca en boca la información de una maceta cayendo del décimo piso, que una maceta reposando plácidamente sobre el alféizar de la ventana. Otras veces, la acentuación se verifica atribuyendo movimiento a objetos estáticos: muchos describen una lámina con un tren parado en una estación de subte, como si estuviera en movimiento. Allport ensaya una explicación biológica: los objetos en movimiento pueden ser amenazas, promesas latentes u otras cosas de posible interés, con lo cual se les presta mayor atención.

La magnitud es otro determinante primario de la atención, en el sentido que se atienden más los objetos voluminosos. En función de ello también, en el curso de los relatos, un 'grande' puede convertirse en un 'enorme'.

También tienden a persistir los rótulos, es decir, las frases que describen la escena en general, como por ejemplo "Se trata de una batalla", o "es un tumulto racial". Geenralmente aparecen al comienzo del relato, y, por esta ubicación, suelen también ser más recordados.

Allport sugiere que los rótulos tienden a no ser eliminados porque sirven a las personas para orientarse espacio-temporalmente en el relato, a modo de contexto.

También tienden a acentuarse los aspectos familiares y contemporáneos. Un tumulto callejero tendía a transformarse, por ejemplo, en un tumulto callejero en la localidad donde vivían los sujetos del experimento. Del mismo modo, un símbolo bien conocido por Occidente como la cruz, tendía a ser más acentuado que otro símbolo menos familiar de la cultura oriental.

La 'conclusión' es también una forma de acentuación, entendiendo por tal el intento del sujeto por hacer su experiencia lo más completa, coherente y llena de sentido posible. Una forma particularmente importante de conclusión en el caso de los rumores son las 'explicaciones' que se agregan al relato original. Por ejemplo, un rumor acerca de grandes pérdidas de cosechas termina siendo un rumor donde además se incluye las razones de dicha pérdida: "por culpa de de los militares", etc.

5. Asimilación

Al preguntarnos qué factores inciden en la eliminación de ciertos detalles (nivelación) y en la exaltación de otros (acentuación), y cómo se explican todas las transposiciones, aportaciones y otras desnaturalizaciones que jalonan el curso del rumor, debemos buscar la respuesta en el proceso de asimilación, que explica la poderosa atracción que ejerce sobre el rumor el contexto intelectual y emocional prexistente en la mente del oyente.

Si bien la asimilación cognoscitiva y la emocional están indisolublemente fusionadas, a los efectos del análisis nos referiremos a tendencias asimilativas relativamente inemocionales, y a tendencias más emocionales o de motivación más poderosa.

a) Asimilación relativamente inemocional.- Conforme a la psicología de la Gestalt, desde el principio la percepción es selectiva, tendiendo a simplificar el mundo que nos rodea, y la memoria luego se encarga de continuar este proceso, es decir, tiende a la mejor configuración posible de lo percibido originalmente. Allport y Postman citan algunos ejemplos de asimilación en este sentido intelectual o cognoscitivo.

Asimilación al tema principal: Los detalles se acentúan o se nivelan se acuerdo con las exigencias del motivo principal del relato. Por ejemplo, si el tema es una batalla, se tiende a describir a los protagonistas más como soldados que como guerrilleros o delincuentes.

Asimilación a una buena continuación: O intento por completar lo incompleto con el fin de obtener una configuración mental más coherente o consistente.

Asimilación por condensación: La memoria tiende a unir detalles inconexos en una sola categoría. La percepción de varios avisos individualizados puede terminar convirtiéndose en "un montón de propaganda". Se acentúa lo común, mientras se nivelan o eliminan las diferencias.

Asimilación a la expectación: Las cosas son percibidas y recordadas según está uno acostumbrado a verlas. Así, si alguien percibe la imagen de un policía extendiendo las manos hacia un ciudadano, la expectación lleva a pensar que el policía lo está deteniendo, porque la gente está más acostumbrada a a ver policías practicando detenciones que usando su autoridad para proteger al ciudadano. En otro ejemplo, una ambulancia no llevará explosivos sino medicamentos. En este caso, coincide la asimilación a la expectación y al tema principal.

Asimilación a hábitos lingüísticos: La expectación suele reducirse al acto de ajustar lo percibido o lo recordado a clishés verbales preexistentes. Este factor hace que el rumor vaya adecuándose al pensamiento corriente o convencional. No es infrecuente ver en ellos expresiones convencionales como 'matasanos', 'profesor melenudo' o 'espía ruso'.

b) Asimilación de motivación más poderosa.- La asimilación de detalles por razones predominantemente emocionales se caracteriza porque los detalles son nivelados o acentuados según el interés de la persona. Este interés puede depender del sexo (la mujer tenderá a acentuar vestimentas), de la profesión (ciertos oficios tendían a acentuar carteles indicadores en la escena de una ruta), y sobre todo de los prejuicios, como los raciales (ciertas personas tendían a interpretar, en una escena, que el negro era quien portaba una navaja y no el blanco).

(1) El fenómeno de la acentuación presenta ciertas semejanzas con el de resonancia fantasmática, estudiado por Anzieu a propósito de los mecanismos de formación y mantenimiento de grupos humanos. Si aplicáramos este concepto psicoanalítico al fenómeno del rumor, diríamos que cuando los mensajes corren de boca en boca, ciertos detalles tienden a persistir, a acentuarse, porque todos los individuos de la cadena se 'enganchan' con esa temática, es decir, se produce una resonancia fantasmática.

Bibliografía

Allport G. W. y Postman L., "Psicología del rumor", Buenos Aires, Editorial Psiqué, 1953. Capítulos 1 (Por qué circulan los rumores), 3 (Testimonio y evocación), 5 (Nivelación y acentuación) y 6 (Asimilación).

Pablo Cazau
Lic en Psicología y Prof de Enseñanza Media y Superior en Psicología
Buenos Aires, Marzo 1998

COMIENZOS DE LA PSICOLOGIA

COMIENZOS DE LA PSICOLOGIA

Introducción

No resulta fácil definir con precisión qué es la psicología, así como tampoco, delimitar su objeto de estudio.

La psicología llega muy tarde a estructurarse como campo científico. Como todas las ciencias se separó muy gradualmente de la filosofía conservando con ella, no obstante, muy diversos y estrechos lazos.

Desde sus comienzos, la psicología, como ha sucedido con casi todas las ciencias, tuvo que enfrentarse a muchas resistencias y desconfianzas para ser aceptada en el marco de los descubrimientos y adquisiciones científicas de la sociedad.

Historia

Durante largo tiempo, la psicología fue concebida como «Ciencia de la vida mental» (William James, 1890). Es decir, las primeras investigaciones científicas se centraron en la vida mental consciente de los seres humanos.

Wundt (1832-1920) fue el fundador de la psicología como ciencia independiente con un objeto de estudio: la conciencia humana, entendida como un conjunto de sensaciones, imágenes y sentimientos; y con un método propio: la introspección, es decir, la auto-observación realizada en una situación experimental, bajo el control de un experto. La mayoría de los psicólogos de su época estudiaban así los componentes elementales de la vida mental consciente (o conciencia) de los individuos, así como la relación entre estos elementos utilizando la mencionada introspección puesto que el contenido de la misma conciencia sólo podría ser experimentado por uno mismo.

En 1879, Wundt fundó en Leipzig el primer laboratorio de Psicología Experimental, demostrando que podía ser estudiado científicamente el modo de funcionamiento de la mente humana.

Este panorama homogéneo y coherente de la psicología, pronto se derrumbaría a causa de tres revoluciones teóricas de muy distinto origen. La unidad de esta joven ciencia no ha sido recompuesta todavía.

La primera gran revolución que afectó a la recién nacida Psicología Científica, la ocasionó Darwin con su teoría de la Evolución de las especies animales. Con Darwin empieza el estudio moderno del instinto, incluido como cualquier otra conducta de adaptación al medio ambiente. En este contexto, si la conciencia debe ser estudiada, seria en relación con la función instintiva que prestaba a la supervivencia del individuo. William James, por ejemplo, adoptando parte de estos nuevos descubrimientos, comenzó a estudiar la conciencia desde una perspectiva funcional, es decir, desde el punto de vista de su utilidad biológica. Konrad Lorenz, "padre" de la Etología moderna, ha sido uno de los investigadores actuales más fructíferos que han continuado la senda abierta por Darwin. (Etología es la ciencia que estudia las conductas animales). Descubrió el mecanismo que denominó imprinting, (impronta) término que traducido del inglés quiere decir más o menos impregnación. Es el mecanismo responsable del reconocimiento y apego temprano de las crías a la figura de los congéneres, generalmente la madre. Lorenz, logró que los patitos recién salidos del cascarón le siguieran a todas partes a él, como si fuese su madre al exponerlos desde su nacimiento a una figura descollante -que en circunstancias naturales sería la madre- distinta de la habitual: él mismo.

La segunda gan revolución metodológica y teórica fue la iniciada por Pavlov. Si Wundt había definido la psicología como «ciencia de la conciencia» y le había dado un método obligado: la introspección, Pavlov pasó a estudiar las acciones y respuestas observables de los organismos con un método de observación objetiva como cualquier otra ciencia natural.

Cuando Pavlov estaba investigando con perros la fisiología de la digestión, se encontró con un fenómeno muy interesante que ya había sido observado antes por otros experimentadores: el perro no producía saliva sólo con la comida dentro de la boca -reacción ya conocida- sino ante otros muchos estímulos tales como la visión del alimento, los pasos del experimentador acercándose con la comida, etc. La primera reacción era un fenómeno fisiológico corriente: el hecho «producción de saliva» por el estímulo de la comida en la boca se explica por conexiones fijas del sistema nervioso. Es una respuesta innata o reflejo incondicionado. Pero la segunda clase de reacciones se escapaba de estas explicaciones fisiológicas. Eran hechos nuevos que podían ser llamados provisionalmente «reacciones psíquicas», respuestas condicionadas o reflejos condicionados.

La tercera gran ruptura con la psicología de Wundt provino de la práctica psicoanalítica protagonizada por Freud (1B56-1939): ¿cómo iba a ser la psicología la ciencia de la conciencia, si como cada día era más evidente al enfrentarse en clínica al tratamiento de las histerias y de otros trastornos mentales, había procesos psíquicos inconscientes extremadamente importantes?. La coherencia de la teoría Freudiana exigía que se encontraran manifestaciones del inconsciente en las personas normales además de en los pacientes neuróticos. Freud encontró tres tipos de estas manifestaciones en el individuo Sano:

Los lapsus o actos fallidos, que ocurren cuando una persona, se propone hacer una cosa que entra en conflicto con otra reprimida inconscientemente y hace involuntariamente la que deseaba y había reprimido, o se inhibe y no recuerda lo que se proponía decir o hacer.

Los sueños, en cuanto expresión de deseos inconscientes, que se reprimen o no se manifiestan durante la vigilia.

Por último, los chistes; la risa explosiva que provoca el chiste se debería a que a través de la comprensión de los deseos reales expresados por los personajes protagonistas liberamos nuestros propios deseos inconscientes, inconfesables socialmente.

Podríamos decir, a modo de resumen, que la psicología estudia a los seres humanos desde un ángulo o enfoque particular: la conducta en sus más altos niveles de integración y desde sus diferentes áreas de expresión: (área de la mente, área del cuerpo y área del mundo externo). La psicología no es la única ciencia que estudia al hombre, y por lo tanto, comparte su objeto de estudio con otras ciencias; sin embargo, es importante partir de la afirmación de que la psicología estudia, o debe estudiar, seres humanos reales y concretos, desde una concepción científica del hombre.

METAS CIENTIFICAS DE LA PSICOLOGIA.

La psicología, como ciencia, tiene 4 metas básicas: a) describir la conducta; b) explicarla; c)predecirla; d)modificarla o controlarla.

    -Descripción: meta primordial de cualquier ciencia, cuando es posible se mide o se observa el fenómeno directamente, de lo contrario se recurre a métodos indirectos como test, entrevistas, cuestionarios.

    -Explicación: consiste en establecer relaciones de causa y efecto entre los factores pertinentes.

    -Predicción: una vez que los psicólogos encuentran algún apoyo para determinada hipótesis, si es preciso, debe poder predecir la conducta en otras situaciones.

    -Control: los psicólogos están ocasionalmente interesados en ejercer influencia en algún fenómeno conductual en particular o modificarlo; utilizamos el término control al referirnos a esta meta.

INVESTIGACION PSICOLOGICA.

Está regida por cierto número de principios científicos:

    -Objetividad: los psicólogos se esfuerzan por ser objetivos, tratan de evitar que sus tendencias personales prevalezcan y afecten a la investigación.

    -Precisión: definen claramente lo que están estudiando. Describen a sus sujetos, su equipo, sus procedimientos y sus resultados, en forma tan precisa como sea posible, de esta manera otros psicólogos pueden reproducir (repetir) el estudio para verificar lo que se haya descubierto.

    -Empirismo: los psicólogos piensan que la experiencia sensorial real es la mejor fuente de conocimiento sobre la conducta. El sentido común y la especulación no se consideran fuentes adecuadas de pruebas (actitud de mirar y ver).

    -Determinismo: se refiere a la doctrina filosófica según la cual todos los acontecimientos tiene una causa determinadas por circunstancias internas y externas (factores).

    -Cautela: buscar la explicación que se ajusta a los hechos observados (la explicación más simple se prefiere a la más compleja)

    -Lo tentativo: los psicólogos consideran todas sus conclusiones como tentativas. se esfuerzan por permanecer abiertos a los hechos, receptores hacia la crítica, y dispuestos a revalorar y revisar si así lo exige la prueba. Una actitud tentativa es realista.

Definición operacional: los psicólogos deben definir sus términos con precisión. se utilizan definiciones operacionales para aclarar la terminología, de forma que cualquiera que lo desee entienda perfectamente de lo que se esta hablando.

Métodos descriptivos: descripción precisa de la conducta. La obs. directa es el camino más rápido para lograr esta meta.

Observación directa: es difícil hacer obs. precisas y reales al mismo tiempo obtener una conducta real. Es más probable. que la precisión y la objetividad se logren en escenarios artificiales con mayor facilidad, como en un laboratorio.

Observación naturalista: la obs. es en un escenario natural, esta dirigida a observar la conducta real. la precisión y objetividad son secundarias.

Observación participante: los científicos sociales participan en las actividades que están obs. Ventaja importante: la relación cercana con los sujetos; desventaja: se pierde cada vez más la capacidad para ser objetivos.

Observación clínica: obs. a la persona en medios clínico. Tiende a ser informales e impresionistas. Corren el peligro de ser tendenciosos debido a que los obs. clínicos tienden a hacer amistad con sus pacientes y las funciones del psicoterapeuta y del científico obj. son incompatibles.

Cuestionarios: consisten en preguntas por escrito que son fácilmente contestadas en 2 sentidos. La redacción de las preguntas es la clave del éxito del cuestionario. Las preguntas deben ser precisas y concretas.

Pruebas psicológicas: se intenta medir aptitudes, características de la personalidad. Los test permiten a los psicólogos estudiar estas estructuras hipotéticas que no es posible obs. directamente.

Método experimental: la descripción es el 1º paso para entender la conducta, la explicación es el 2º. El método experimental conduce a explicaciones; en cada caso algo es manejado (cambiado o variado) deliberadamente y el efecto de la manipulación es valorado. Los científicos lo llevan a cabo en forma más sistemática e intentan controlar la influencia de factores internos.

Variable dependiente: es siempre algún aspecto de la conducta.

Variable independiente: es la que influyen sobre la variable independient.

Sesgo del experimentador: los experimentado es sin saberlo proporcionan indicios a los sujetos y ejercen influencias en su conducta en cuanto a sus propias expectativas.

Placebo: drogas químicamente inertes.

Ciego único: procedimiento utilizado para evitar que los sujetos sepan en que condición se encuentran.

Ciego doble: cuando el experimentador y el sujeto desconocen a que grupo pertenecen

Terapia de Grupo y Gestalt

Terapia de Grupo y Gestalt

Dra. Adriana Schnake Silva

Una mirada retrospectiva.

El interés en la Terapia de grupo es algo que ha estado presente en todo terapeuta con un sentido social, no elitista y consciente de la absoluta necesidad de ayudar o por lo menos de contribuir en la tarea de sacar a las personas de la enajenación y condicionamiento a que la ignorancia de sus posibilidades los conducían.

Mi analista didáctico, era un hombre brillante - el doctor Ignacio Matte Blanco- que creía en lo imposible. Lo aparentemente imposible en esos años: profundamente religioso, aceptaba al Papa como el representante de Dios en la Tierra y admiraba y creía en Freud sin importarle, aparentemente el ateísmo de éste.

Permitía que sus hijas fueran de vacaciones con mis hijos y conmigo, que tenía ideas socialistas y era su discípula y estaba en análisis con él; lo que era absolutamente imposible para las ortodoxas reglas del psicoanálisis.

Tengo la impresión que era una persona capaz de comprender o por lo menos aceptar todo. La más impactante lección que aprendí de él era el enorme valor que le daba a la bondad. No lo deslumbraba en absoluto la inteligencia ni el genio de nadie. La única y sagrada tarea de un ser humano era recuperar y sostener el hermoso caudal de bondad y amor con que supuestamente llegamos a este mundo. Cómo entendía el "thanathos" de Freud?, jamás se lo pregunté.

Él fue la primera persona que me nombró la palabra Gestalt y en relación a un grupo. Me hizo un pedido insólito, para ser una joven doctora de su cátedra llena de eminencias. Me pidió que leyera, una propuesta para cambiar toda la organización de la Cátedra, que alguien haría en una próxima reunión. Me explicó algo que acepté casi sin comprender: él quería que yo opinara - desde el público como quien diría desde la base. No percibí en absoluto ninguna opinión de él, sólo quería que yo leyera aquello antes, para que pudiera meditar cual era la propuesta y cuanto me agradaba o no. Me dijo "la percepción de las cosas es diferente desde un ángulo y otro". Es una gestalt diferente y esto en los grupos es muy importante". "Además yo quiero saber de verdad lo que usted piensa de esta propuesta, su intuición la orienta bien" (seguramente él usó la palabra gestalt, en su acepción y uso corriente en alemán, ya que manejaba bien este idioma).

Cómo no agradecer a mis "Cuadernos cafés" donde anotaba todo, este recuerdo tan valioso para mí. Esa reunión hizo época. Mi comentario asustó a todo el mundo sobre el posible cambio y no se hizo. El doctor Matte pensaba como yo y él lo sabía, sabía perfectamente cuales podían ser mis reacciones ante ciertas propuestas. Sin embargo yo tengo la absoluta certeza que él no me manipuló, ni manipuló la reunión; él actuó cuidando a la gente. Impidiéndoles que el árbol no dejara ver el bosque. Si el que hacía la propuesta era catalogado como x o z, él tal vez aparecía como opositor y en una asamblea con más de 40 personas, son pocos los que se sienten con la libertad suficiente como para salirse del estar a favor o en contra de una idea saltándose la relación con la persona que la expresa. Y la inteligencia y eficiencia del doctor que hacía la propuesta, era indiscutible. De hecho en esa situación el que presentaba la nueva idea había hablado con muchos otros, que al parecer la aprobaban y que después de esa Asamblea votaron en contra.

Esa experiencia me fue básica para darme cuenta de lo fácilmente que se podía producir un cambio en un grupo. Comprendí de golpe el por qué mis compañeros, en primer y segundo año de medicina, trataban, a veces que yo no fuera a una reunión. Aunque siempre se sabía que yo estaba comprometida con la izquierda, podía hacer una pregunta o decir algo que favorecía a un candidato de la corriente opuesta.

Los grupos eran en extremo valiosos y peligrosos. Un conductor de grupo convencido de una verdad y con discípulos que creen en él, podía hacer cualquier cosa.

Ya habíamos visto lo que pasó en la Alemania Nazi y sabíamos lo fácil que era inducir comportamientos en un grupo (en este punto recomiendo calurosamente la lectura de un artículo aparecido en: "Cuatro Vientos Uno" Compilación de artículos publicados por editorial Cuatro Vientos, en 1994. El artículo se llama "La tercera ola". Recuerdo que esa fue la experiencia que mencioné en esa Asamblea; ya que, sin darse cuenta probablemente, el autor del proyecto basaba todo el "Nuevo orden" en lo que él llamaba la calidad universitaria de los miembros de la cátedra. Y sabiendo fehacientemente que yo estaba - para él- dentro de los que teníamos esa calidad, hice la pregunta: ¿Y qué pasará con aquellos que no se considera que tienen calidad universitaria y estén o entren a la Cátedra, en el futuro? Agregué: es posible que los alemanes aceptaran muy bien ser considerados arios. Nadie les dijo lo que lo que tenían que hacer después con aquellos que no fueran considerados arios puros o no arios.

No fue difícil para mí decir esto, tenía mucha admiración y respeto por la persona que presentaba el proyecto. Me parecía que sólo le interesaba el rendimiento óptimo de cada uno y era capaz de aplicar el reglamento con todo el rigor necesario y también podía ser de una extrema comprensión. Gracias a él la organización de la clínica mantenía características difícilmente salvables en una institución que reúne tal número de personas con alta "calidad universitaria".

Esa memorable Asamblea tuvo otra enseñanza magistral para mí: el verdadero afecto y aceptación del otro, es lo único que permite la comunicación directa. El doctor que presentó el proyecto no quedó en absoluto molesto conmigo, sabía que él era una de las personas que me habían facilitado el que pudiera permanecer en ese ambiente, que por momentos se hacía demasiado competitivo y frenaba mi espontaneidad.

A la luz de lo que pasó años después, él estará tan de acuerdo como yo, en el riesgo de las estructuras piramidales y el uso de conceptos que pueden ser manejados arteramente.

Antes de esto ya había hecho el primer intento por aprender algo de grupos. Había estado como observadora en un grupo que dirigía Otto Kermberg, siguiendo - en ese momento la orientación de Bion. Era un grupo de estudiantes de medicina. Mi rol consistía simplemente en tomar nota de todo. Por supuesto que mis observaciones ajenas a esta orientación no las anotaba, aunque sí me permitía hacerlas, ya que Otto era mi amigo y siempre fue capaz de escuchar a otros.

A mi único paciente que después tomé en una Terapia Existencial (nota 1) lo mandé inicialmente a un grupo de terapia que dirigía el Dr. Witting.

Sí, yo creía, más que eso quería creer en la terapia de grupo. Era una deuda que tenía con Freud, ya que en alguna de las lecturas de sus obras completas me había impresionado su compromiso con las personas de escasos recursos (nota 2) y éste era uno de los aspectos que más me interesaba en el hacer terapia en grupos: la posibilidad de trabajar con todas esas personas que asistían al policlínico y que no tenían ninguna posibilidad de hacer una terapia de dos o tres hora a la semana, como proponía el psicoanálisis. Además había observado lo terapéutico que resultaban los Grupos Diagnósticos, que eran una modalidad que había sugerido Otto Kermberg en la clínica y que él dirigía. Siempre recuerdo la sorpresa de un paciente que sufría de impotencia sexual, al darse cuenta que las mujeres vivían los episodios de impotencia de un hombre como fracasos personales. Ellas se sentían responsables de no ser lo bastante atractivas.

Recuerdo que esos grupos eran cortísimos y sólo para que pudiéramos ver en conjunto a todos los pacientes que cada uno de los médicos que atendíamos policlínico había entrevistado y desde esa mirada de conjunto decidir el tratamiento que cada uno de ellos requería.

Esas situaciones me conmovían y especialmente la increíble sencillez, con que en algunos casos se podía modificar un síntoma que estaba haciendo absolutamente desgraciado a un hombre.

Reconozco que no siempre son tan sencillas las cosas, pero en ese medio donde a las personas no les sobra tiempo ni dinero para tener demasiadas complicaciones, muchas veces las cosas aparecen infinitamente más simples que en las consultas privadas.

Esto es lo que hace tan operativos a los grupos de orientación familiar bien dirigidos y con una buena dosis de programa educativo.

Desde esa época en la que estudiábamos y tratábamos de aplicar diferentes modelos de terapia sugeridos por distintas corrientes, venidas la mayoría de USA, los intentos de hacer grupos eran frecuentes en la Clínica Psiquiátrica de la Universidad de Chile.

La ida de Otto Kermberg (el que me convenció que me dedicara a psiquiatría de adultos) a USA fue una pérdida lamentable, ya que su creatividad y la necesidad de encontrar modos adecuados para trabajar en el ámbito público eran un estímulo constante.

Esos famosos grupos diagnósticos no duraron mucho, pero fueron lo suficientemente importantes como para que yo le perdiera el miedo a enfrentarme con grupos muy heterogéneos. Tenía un modelo de cómo dirigir un grupo. Otto Kermberg tenía una capacidad de escuchar y dejarle espacio al otro o los otros, bastante admirable. Con la orientación terapéutica que él hubiera adoptado, sería igualmente famoso y prestigiado en la actualidad.

La ida definitiva de Otto a USA y años después la ida del Dr. Matte a Roma, me dejó absolutamente sola buscando un camino entre personas que, aparentemente caminaban con seguridad en el sendero que se encontraban. El Dr. Matte me había estimulado en mi interés por la Fenomenología y el enfoque existencial. Cuando me pidió que hiciera un Seminario sobre Fenomenología a los alumnos de medicina y lo vi aparecer en la sala me sentí como una niña que está haciendo una gracia ante su papá y como para todos los papás lo que hacen sus niñitas está bien, me sentí aprobada.

Llego a este punto de mi escrito y me doy cuenta de lo profundo de mi agradecimiento al Dr. Matte Blanco, de mi fraterna relación con Otto, que como cualquiera de mis hermanos me empujó suavemente a lo que le parecía mejor para mí y me dejó con un papá que me reconcilió conmigo misma. De pronto tengo absolutamente claro que ninguno me abandonó, me acompañaron sin esfuerzo alguno y me dejaron tranquilamente en el sitio al que había llegado.

Toda esta historia hará más comprensible mi cuestionamiento inicial a leer o saber de actitudes de Perls.

Mi relación con el psicoanálisis y los analistas había sido impecable. Y no era fácil saltarse aquello de "la basura psicoanalítica"(1). No había aceptado muchas cosas del psicoanálisis, sin embargo, eso era como muchas cosas que nunca probé, tampoco tenían por qué intoxicarme. Nada del análisis había sido sentido por mí como basura, a lo más como una fantasía que no compartía. Cuando leí aquella frase de alguien que durante años había estado usando aquello me dio pena. Pense que si uno "se traga" todo sin discriminar y después lo ve como tóxico, no le queda más que vomitarlo. Me salté toda crítica y así pudo llegar a mí aquello que la psicoterapia individual estaba obsoleta (2) y cómo Perls era absolutamente partidario de la Terapia de grupo.

Esta postura de Perls fue definitiva en mi interés y el esfuerzo con el que empecé a buscar todo aquello que me permitiera probar una terapia posible de usar en grandes grupos y sin un costo excesivo. Nada había en los libros de Perls que hablara sobre cómo se formaban los grupos.

Aparecieron muchos libros en los que se describían trabajos de grupo en maratones y/o grupos de encuentro. Mi impresión era que según la teoría que se tenía, los grupos respondían a ella y se podían comprobar por ejemplo, los supuestos de Bion, si se interpretaban las conductas del modo que esta hipótesis lo sugería.

Decidí a principios del año 70 juntar a un grupo de mis pacientes y hacer mi primera terapia de grupo, la verdad es que me animé, porque tenía un número elevado de personas que necesitaban verse en una relación más parecida a la cotidiana.

Era un grupo en el que había predominancia masculina. Hombres con ego fuerte y la mayoría muy exitosos. Con este grupo aprendí una de las cosas más importantes y que más me ha servido en mi carrera: cuando uno dirige un grupo tiene que asumir el rol de director o coordinador sin timidez ni falsa modestia. En ese primer grupo donde había varios que pensaban que merecían el premio Nobel, en lo que hacían, no era fácil mantener el control. Sin embargo, el grupo duró y tuvo un alto nivel de eficiencia.

Usé todo lo que me parecía útil sin necesitar en absoluto hacer cosas para "entretener" a los clientes. Todos eran personas muy ocupadas y había un predominio de "científicos" lo que me obligaba a saber yo misma cuál era el objetivo de un determinado ejercicio. Para mí era una regla de oro que: No se puede hacer ninguna movilización sin un objetivo preciso.

Cuando el ejercicio se había realizado, ninguno de los participantes tenía que preguntar para que se había hecho. El objetivo se les hacía obvio.

El recuerdo de este grupo me lleva a una pregunta ¿cuáles son las características óptimas para un coordinador de grupos y cuáles serían los rasgos más altamente negativos?.

Mi respuesta a esta pregunta - que me ha sido formulada más de una vez- es ahora producto de casi cuarenta años relacionándome con grupos de las más variadas características.

Los Creadores de la Gestalt

Este enfoque terapeútico fue creado por Fritz y Laura Perls, matrimonio alemán que sintetizó, a lo largo de los años 50 y ya en Estados Unidos, sus influencias respectivas: el psicoanálisis en el caso de Fritz (1893-1970), psiquiatra formado con Clara Happel, Wilhem Reich y Karen Horney entre otros, y la Psicología de la Gestalt o de la Forma en el caso de Laura (1905-1990), aunque pueden rastrearse otras muchas influencias más o menos implícitas: el teatro y el psicodrama, el pensamiento fenomenológico y existencialista, el zen, etc.

Encuadrada en el movimiento de la Psicología Humanista, la Terapia Gestalt comparte con dicho movimiento la visión esperanzada del ser humano que tiende a su autorrealización, no como individuo patologizado sino con recursos saludables para su desarrollo óptimo en el aquí y ahora: un tiempo presente y puntual, despojado de absolutos e inmerso en una situación interrelacional con los otros y con el mundo.

un tiempo presente y puntual, despojado de absolutos e inmerso en una situación interrelacional con los otros y con el mundo.

La Terapia Gestalt, más que una teoría de la psiquis, es un eficaz abordaje terapéutico y una filosofía de vida que prima la conciencia (awareness, darse cuenta), la propia responsabilidad de los procesos en curso y la fe en la sabiduría intrínseca del organismo (la persona total que somos) para auto-regularse de forma adecuada con un medio cambiante.

Antepone la espontaneidad al control; la vivencia, a la evitación de lo molesto y doloroso; el sentir, a la racionalización; la comprensión global de los procesos, a la dicotomía de los aparentes opuestos... y requiere del terapeuta un uso de sí como instrumento (emocional, corporal, intelectual) que transmita una determinada actitud vital en vez de practicar únicamente una técnica útil contra la neurosis.

En la historia de la Gestalt norteamericana ha habido dos corrientes, a veces más contrapuestas de lo deseable: la llamada

Gestalt de la Costa Este (New York, Cleveland), más interesada en la sistematización teórica, y la de la

Costa Oeste (Esalen, California) que, en palabras de Claudio Naranjo, define la Gestalt como un intuicionismo que se reconoce como tal.

Ambas están representadas en España: la primera, por Celedonio Castanedo en Madrid y, a través de Jean-Marie Robine, en Valencia, y la segunda en el resto del país, ya que los introductores más significativos de la Gestalt en España corresponden a esta corriente: Rony Felton en los principios barceloneses, Adriana Schnake y Claudio Naranjo en Madrid y otros lugares.

La psicología de la gestalt se transforma en Psicoterapia cuando F. Perls introduce el concepto de motivación.

Hay tres premisas que fundamentan la Gestalt como una terapia con sus aplicaciones en el campo de la Psicología Clínica.

La primera premisa es el darse cuenta, que tiene que ver con el "qué" y el "cómo" de la conducta y no con el "porqué". Sólo cuando el individuo se da cuenta de lo que hace y de cómo lo hace podrá cambiar su conducta. Esto introduce un cambio sustancial en el modo de concebir al paciente, el cual pasa de echar la culpa de lo que le sucede a algo o alguien externo a hacerse responsable de sus conductas y de sus consecuencias.

La segunda es la homeostasis, que Perls identificó con autorregulación organísmica y lo definió como el proceso mediante el cual el organismo interactúa con el ambiente para mantener el equilibrio.

La tercera es el contacto, que ya va implícito en la anterior premisa de homeostasis. El contacto es imprescindible para el crecimiento y el desarrollo del ser humano.

La salud y la enfermedad vendrán determinadas, pues, por una alteración en cualquiera de estas tres expresiones del ser humano.

A partir de esa concepción, la persona que asiste a terapia ya no es un enfermo irrecuperable y la enfermedad no es una fijación en una etapa infantil -como lo era para el Psicoanálisis- o una mera conducta observable -como lo era para las terapias conductuales-, sino un desajuste en el intercambio con el ambiente.

Los objetivos de la Terapia Gestalt son:

1)- Pasar del apoyo externo al autoapoyo.

2)- Aprender a darse cuenta de lo que hace y cómo lo hace (auto-responsabilidad).

3)- Lograr la mayor integración posible, ya que esto facilita el crecimiento y desarrollo del individuo.

4)- Fomentar en el paciente una actitud activa y responsable que le permita aprender a observar sus conductas y a experimentar otras nuevas.

Hay mucho de novedoso en la Terapia Gestalt y en su abordaje desde la práctica clínica. A saber:

1. Concepto de "paciente" como persona que viene a terapia en contraposición con el "enfermo incurable".

2. La cualidad del terapeuta como el que "enseña a aprender".

3. El proceso terapéutico como experiencia de contacto esencialmente fenomenológico.

En cuanto al primer punto, la persona es tratada como una totalidad y es co- responsable del proceso terapéutico; es por eso que ha de ser particularmente activo y capaz de descubrir y lograr sus objetivos a través de sus propios esfuerzos.

En cuanto al segundo, un terapeuta gestáltico:

No interpreta, no condiciona ni descondiciona: acompaña. Atiende a la conducta, no a los mentalismos. Atiende al darse cuenta y no a preguntas especulativas; al aquí y ahora en lugar del allá y entonces.

Tiene un estilo directo y activo en el trabajo terapéutico y una preocupación por crear una relación horizontal. Paciente y terapeuta son dos personas embarcadas en una tarea en la que el foco de atención es el paciente; no se fomenta la dualidad de que el sano es el terapeuta y el enfermo el paciente.

El uso del terapeuta como herramienta de cambio, el que apoya lo genuino y confronta lo neurótico del paciente. Sus devoluciones oscilan entre el apoyo y la frustración.

Por último, un terapeuta gestáltico no le dice al paciente lo que ha descubierto acerca de él, sino que le enseña a aprender acerca de sí mismo.

En lo que se refiere al proceso terapéutico, éste no es un producto terminado sino que ha generado una persona que ha aprendido a desarrollar el "darse cuenta" que necesita para solucionar sus propios problemas. El criterio de éxito no es la aceptación social, sino el incremento de la capacidad de darse cuenta del paciente, que se ve reflejado en un aumento y recuperación de su vitalidad y en una conducta más integrada de acuerdo a sus necesidades esenciales y a sus posibilidades.

La última aportación a la que quiero referirme está contenida en una frase de Perls: "La Terapia Gestalt es algo demasiado bueno como para acotarlo exclusivamente a los neuróticos".

Una granja gestaltica

Se trabaja con sueños, conflictos personales, enfermedades, polaridades, problemas de parejas, etc.

existen diversas actividades a escoger, paseos, leer, mirar las estrellas... o cualquier actividad que surja de la propia dinámica de grupo, y sobre todo, disfrutar el momento.

Esta pretende ser una alternativa más humana de salud a las clínicas tradicionales. Donde se da prioridad al trabajo psicoterapéutico y al entorno abierto de la naturaleza, en contra posición a los fármacos y a una habitación con enfermera. En estas estadías se puede realizar además de la psicoterapia; meditaciones, trabajo de huerta y carpintería. La duración de éstas depende de la necesidad y posibilidades de cada persona, desde un día hasta meses...