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lunes, 2 de julio de 2007

Relaciones desiguales: cuando uno ama más que el otro


  • La idea de que el amor lo justifica todo y de que hay que entregarse en cuerpo y alma sin importar el costo, todavía está fuertemente instalada en las sociedades occidentales.
  • Pero, ¿qué pasa cuando sólo uno de los dos siente que está mucho más involucrado en la relación que el otro?

Parece que el cuento de hadas en el que el príncipe azul rescata a la bella e inocente princesa de las garras del malvado para vivir felices y comer perdices hasta que la muerte los separe aún existe en la fantasía de más de uno. En plena era individualista, sobreviven mandatos sociales que legitiman el amor incondicional.

La visión del divorcio como "fracaso" y de la vida en pareja como la principal forma de "autorrealización" son los dos preceptos sociales arraigados que llevan al sufrimiento y la frustración. Así lo explica el italiano Walter Riso en "Los límites del amor", un libro que enseña a vivir el amor de una manera más serena y sin tanta irracionalidad.

El terapeuta y docente, también considerado "el gurú del amor" por su larga lista de estudios sobre el tema, propone acercarse al otro sin perder la propia esencia y amar sin dejar de amarse a uno mismo.

Ahora bien, qué pasa cuando una persona siente que es la única interesada en continuar con la pareja y llevar adelante esa relación, cuando percibe que sólo ella ama. Para la licenciada en Psicología Patricia Gaviola, especialista en pareja, no existe una vara para medir los sentimientos. "Te sentís amado o no, yo pensaría las cosas en esos términos. Es imposible intentar saber la intensidad porque no conduce a nada", asegura.

Yo lo voy a cambiar

De la pareja, siempre van a existir aspectos que no nos gusten. Pero hay una regla de oro que no admite excepción: no vamos a poder cambiarlos.

Marina (24) pensaba que su ex novio (al que de vez en cuando le descubría una infidelidad) estaba con otras pero volvía con ella porque la amaba y que a medida que la relación se fuera afianzando, esa actitud iba a cambiar. Pero eso nunca pasó y por si fuera poco, él la dejó y se fue con otra. "Antes de empezar a salir con él sabía que era mujeriego, pero pensé que exageraban y que iba cambiar", contó la chica.

Riso asegura que el principio de la realidad tendría que pesar más que el principio del placer. "Pero eso no siempre ocurre, muchas mujeres creen que ellas lo van a cambiar", asegura el terapeuta.

No sobrepasar el límite

Entender cuáles son las circunstancias que tienden a sobrepasar los límites del amor y cómo evitarlas para que la relación no se transforme en enfermiza o adictiva no es tarea fácil pero hay prioridades, principios y creencias que nunca se deben olvidar.

Existe una serie de cuestiones que no son negociables bajo ningún punto de vista. Para el gurú del amor, hay una máxima que sobrevuela todas las relaciones amorosas: "Nunca hay que negociar con nuestra dignidad en nombre del amor" y con la que Gaviola coincide: "El límite es el amor a uno mismo. Cuando falla la constitución del narcisismo, se presentan esas patologías del amor, como si la persona no se creyera merecedora de ser amada o como si ser querida significaría ser maltratada".

El sufrimiento también es un punto de inflexión. María (21) se dio cuenta de que su relación con Diego no funcionaba cuando su familia y sus amigos se empezaron a preocupar por su bienestar y ella sentía que no era la misma. "Estaba todo el día pendiente de él y no podía hacer nada. Lloraba, lo llamaba todo el tiempo y esperaba que aparezca. Cuando el quería, me llamaba para salir, yo me preparaba y si se le ocurría me dejaba plantada", recuerda con bronca.

Lunes 25 de Junio de 2007 20:42María Fernanda Arena

Tomado de www.minutouno.com

La sexualidad después del divorcio

Al terminar el matrimonio, otro de los retos que enfrenta una mujer es cómo vivir su sexualidad

Poco interés despierta en el mundo la sexualidad de las mujeres divorciadas: rompamos este silencio mirando desde un punto de vista humano qué pasa con la mujer cuando se divorcia.

Debo aclarar que además de llevar consigo todo el enjambre emocional que esto implica y la valoración social, cultural y religiosa que la sociedad determina, romper con el mito de un solo hombre para siempre, es una amenaza.

Iniciemos esta mirada expresando que para la mujer que se divorcia, además de llevar el impacto emocional del divorcio, muchas veces debe llevar su maternidad y el soporte emocional a los hijos, además de trabajar y salir adelante.

Para empezar, es recomendable hacer un cambio en las amistades, lo que no quiere decir perder las anteriores, pero sí intentar buscar algunas nuevas.

También se recomienda iniciar procesos de recuperación, que aunque no asista a una terapia por lo menos es saludable esperar de uno a tres años para sentirse cómoda con su situación de divorciada.

En la cama

En realidad, lo que sí se sabe de la sexualidad de la mujer después del divorcio es que esta va a depender de cómo fue la sexualidad con la anterior pareja.

Si esta estuvo teñida de inhibiciones , temores y una escaza satisfacción sexual, puede ser que las aspiraciones no sean repetir el modelo sino encontrar una vida sexual con el erotismo y sensualidad que no tuvo en el matrimonio.

Pero, por otro lado, la mujer puede pensar que si fue poco satisfactorio con su anterior pareja, así también lo que viene podría ser parecido ¡y qué miedo volver a repetir semejante experiencia! La idea que prevalece es la de mejorar la sexualidad que anteriormente se vivió, pero eso no se consigue hasta que la mujer este preparada emocionalmente (y en todas las demás áreas) para lograrlo.

El asunto es encontrar la pareja adecuada y en el momento preciso. De allí la insistencia de pasar este periodo de al menos un año, en que se pueda estar sola sin más que con los procesos que se están atravesando, entre ellos una necesaria soledad.

La famosa soltería se puede vivir de muchas formas sin sentir que se esta sola en este mundo, sino que se está acompañada con una misma y con todos los proyectos de vida que en ese momento surgen, como conocer nuevas amigas, hacer ejercicio, disfrutar de los hijos y tener espacio para dedicarse a pensar, leer un buen libro o estar en contacto con la naturaleza.

Todo lo anterior permite, por qué no decirlo, dar un salto hacia la madurez y redescubrir la soledad como una experiencia más de nuestra vida.

En este periodo es válido también recurrir al autoerotismo como una ayuda para reubicarse sexualmente y volver a conocer su cuerpo.

Es muy importante en este periodo superar las culpas, los deseos de venganza y no mantener los esquemas anteriores de vida, ¡a no ser de que sean útiles y saludables!

Al inicio de cualquier nueva relación, las primeras experiencias sexuales no reflejan lo que podrá ser posteriormente, ya que generalmente en estas primeras experiencias habrá dificultades para alcanzar el orgasmo o tener un buen rendimiento sexual.

En esto el culpable es la falta de confianza y que el "traspaso de pieles" atraviesa por un periodo de acomodamiento necesario e indispensable para poder conocerse sexualmente con su pareja.

No se asuste si no se siente del todo bien, eso puede ser solo al inicio, pero si esto continúa, pues entonces tome una decisión y resuelva terminar con esa experiencia. Ya vendrán otras donde se pueda dar una nueva dimensión al placer y al amor.

La mitad de los españoles cree que dar un azote a un niño sirve para educarlo

ESPAÑA
Un informe de la Fundación Pfizer revela que el maltrato más común se da en la familia, sin distinción de clase social
¿Resulta beneficioso dar un cachete a un niño cuando se porta mal? Para el 46,2% de la población española, el cachete no es más que una forma de imponer disciplina. Los expertos, sin embargo, consideran que los cachetes entran dentro de los recursos que utilizan los padres que no saben educar. Un niño maltratado puede generar estrés postraumático, problemas emocionales, conductas auto-lesivas y marginación social. Esta es una de las conclusiones que se desprende del informe I sondeo a la población a la población y expertos sobre maltrato infantil y sustracción de menores, elaborado por la Fundación Pfizer.

Las agresiones contra menores se manifiestan mediante diversos comportamientos y, según los especialistas, se clasifican en cuatro tipos: maltrato físico, emocional o psicológico, abuso sexual y negligencia. «La sociedad ignora estas distinciones», afirmó el presidente de la Fundación Pfizer, Pedro Núñez Morgades. «Conocemos poco del maltrato físico y del abuso sexual, pero es que el maltrato emocional y el abandono o negligencia ni siquiera lo consideramos maltrato», se lamenta Morgades.

Acoso psicológico

El 34% de los encuestados piensa que el maltrato psicológico es el más generalizado, pero los expertos matizan que suele ir acompañado de violencia o negligencia. «Hay parejas con hijos que, cuando se separan, recurren a todo tipo de presiones psicológicas, llegando a veces al maltrato físico para conseguir la custodia o para otros fines», subrayó el jefe de la Unidad de Psiquiatría de Niños y Adolescentes del Hospital Ramón y Cajal, Javier San Sebastián.

En lo que se refiere al abuso sexual, éste supone un 5% de los casos registrados. «Es el menos frecuente y el más difícil detectar», señaló Javier San Sebastián. En 2005 hubo en España 3.800 denuncias a la policía por abuso sexual. Aunque uno de cada tres españoles considera que el maltrato sucede con más frecuencia en los estratos sociales más bajos, los expertos advierten que estos casos se registran en todos los estratos sociales, si bien «son las clases altas las que tienen más capacidad y recursos para ocultarlos».

El 50,5 por ciento de los consultados señala al padre como el máximo responsable, seguido de la madre. Los especialistas ensanchan el campo a todo el ámbito familiar (aquí se registran un altísimo porcentaje de maltratos físicos, psicológicos y sexuales), y a la escuela, responsable también, según ellos, de bastantes casos mal trato.