Que estas buscando?

viernes, 31 de agosto de 2007

Anorexia y bulimia, también entre los hombres

 

Durante las últimas décadas, los desórdenes alimentarios han aumentado entre los adolescentes. Y aunque se piense que consiste en una patología que sólo afecta a las mujeres, cada vez son más los hombres que lo sufren.

 Aunque la anorexia y la bulimia son menos frecuentes en los hombres, la severidad con la que se presentan es asombrante. Existen diversos síntomas que pueden indicarnos que un joven sufre trastornos alimenticios.

Durante las últimas décadas, los desórdenes alimentarios han aumentado entre los adolescentes. Y aunque se piense que consiste en una patología que sólo afecta a las mujeres, cada vez son más los hombres que lo sufren, siendo más severo el trastorno en esos casos.

Según informa Infobae.com, María Teresa Calabrese, psicoanalista y psiquiatra especializada en trastornos de conducta alimentaria perteneciente a la Asociación Psicoanalítica Argentina (APA), señaló que en ambos géneros la anorexia y la bulimia se basan en trastornos internos causados por un déficit en la identidad. "Buscan una identidad perdida, que logre identificarse con el ideal cultural: hombres y mujeres físicamente delgados, con un importante desarrollo de la masa muscular".

En esta búsqueda de la "perfección", los adolescentes pueden incurrir en comportamientos que les pueden llevar a padecer tres tipos de trastornos: la anorexia nerviosa, la bulimia nerviosa o lo que se conoce como trastornos de conducta no especificados, que son cuadros intermedios. "Por esa razón estos últimos son los más frecuentes: casi el 16% de la población los sufre", afirmó Calabrese.

ENTRE LOS HOMBRES, LOS CASOS MÁS GRAVES

A pesar de que los trastornos de conducta alimentaria afectan sólo a uno o dos hombres por cada veinte mujeres, son ellos quienes sufren los cuadros más severos. "Pueden llegar hasta a los comportamientos más bizarros con respecto a la comida, como raspar las paredes y comerse la cal" para mitigar el hambre, señaló la especialista.

Agregó que "mientras en las mujeres se basa en un trastorno obsesivo compulsivo, entre los varones responde a un trastorno narcisista".

Por lo general, los chicos que sufren este tipo de problemas tienen entre 14 y 18 años. Estos adolescentes se caracterizan por ser "jóvenes ausentes, poco sociables, aunque también se puede dar lo contrario: que tengan amigos circunstanciales que los lleven a adoptar determinada postura sobre su estado físico", explicó Calabrese.

Uno de los primeros signos de que un chico puede estar sufriendo este tipo de trastornos es la negativa a comer carne y su conversión al vegetarianismo. La doctora contó que un segundo paso es el "hacerse sus propias comidas, eliminando todo lo que no sea light".

TRATAMIENTO

Aunque entre los hombres se den casos más severos, el tratamiento a seguir es similar al que se realiza con mujeres.

Según señaló Calabrese, "hay que tener en cuenta de que no se trata de una patología endocrinológica como se creía años atrás, sino de una enfermedad psicológica: con alimento buscan llenar lo que les falta internamente".

Por eso, se necesita de un tratamiento interdisciplinario, en el que participen psicoanalistas especializados en este tipo de trastornos en niños y adolescentes, un médico clínico, un endocrinólogo y un nutricionista.

Además, el entorno familiar del enfermo también debe estar contemplado en esta etapa, ya que en ocasiones se trata de familias que "buscan la delgadez e idealizan al chico flaco en vez de tomar una postura de alarma".

 
Tomado de www.ehui.com

Anorexia nerviosa

¿QUÉ ES?

Es un desorden alimenticio que se produce en jóvenes sanos, que desarrollan un miedo paralizante ante el temor de convertirse en obesos y con graves cambios en su idealizada imagen corporal.

El paciente no come o si come lo vomita y continúa perdiendo peso a pesar de estar delgado/a.
Afecta mayoritariamente a jóvenes quinceañeras. Se presenta siempre antes de los 25 años.

CAUSAS

Son desconocidas.
Colaboran los problemas familiares y los conflictos sexuales.
Es un síntoma de depresión ó alteración de la personalidad.

SÍNTOMAS

Pérdida de más del 15% del peso ideal.
Negación de la enfermedad; conductas de ocultamiento.
Alteraciones en el período menstrual.
Intenso temor a la obesidad.
Depresión.
Pérdida de apetito, dolor abdominal y estreñimiento.

FACTORES DE RIESGO

Historia de ligero sobrepeso.
Personalidad perfeccionista y compulsiva con estrés psicológico.
Bailarinas de ballet, gimnastas, modelos y atletas.

PREVENCIÓN

Mantener una alimentación adecuada y una línea corporal acorde con una vida sana.
Un ambiente familiar y social, no excesivamente competitivo, es importante.

DIAGNÓSTICO Y TRATAMIENTO

El objetivo es tratar de establecer dieta, ejercicio y vida sana, mientras se recupera de peso.
Es imprescindible la ayuda de un psicoterapeuta que cambie la conducta distorsionada del paciente.
Hospitalización durante las crisis para alimentación parenteral que corrija los desequilibrios metabólicos.
La terapia puede durar varios años, requiriendo un seguimiento muy cercano del paciente.
Antidepresivos y ansiolíticos bajo prescripción facultativa.

POSIBLES COMPLICACIONES

Anorexia crónica
Alteraciones electrolíticas y cardíacas
Osteoporosis
Depresión
Suicidio

PRONÓSTICO

Bueno si la paciente reconoce su trastorno emocional y desea y colabora con el tratamiento.
Si no se trata adecuadamente, puede conducir a la muerte.

Tomado de www.panactual.com

Los límites de la perfección

Por Bárbara Roesler Infobae.com
Aunque la anorexia y la bulimia en hombres son poco frecuentes, la severidad con la que se presentan asombra. Los especialistas explicaron a Infobae.com cómo darse cuenta de que un joven sufre de trastornos alimentarios

Las últimas décadas fueron el marco perfecto para que los desórdenes alimentarios aumenten entre los adolescentes. Y aunque se crea que se trata de un mal que aqueja sólo a las mujeres, los especialistas dan cuenta de la existencia, cada vez más frecuente y severa, de casos en los varones.

Consultada por Infobae.com, María Teresa Calabrese, psicoanalista y psiquiatra especializada en trastornos de conducta alimentaria perteneciente a la Asociación Psicoanalítica Argentina (APA), señaló que en ambos géneros la anorexia y la bulimia se basan en trastornos internos causados por un déficit en la identidad. "Buscan una identidad perdida, que logre identificarse con el ideal cultural: hombres y mujeres físicamente delgados, con un importante desarrollo de la masa muscular".

En esta búsqueda de la perfección, los adolescentes suelen incurrir en comportamientos que los pueden llevar a padecer tres tipos de trastornos: la anorexia nerviosa, la bulimia nerviosa o los que se conocen como trastornos de conducta no especificados, que son cuadros intermedios. "Por esa razón estos últimos son los más frecuentes: casi el 16% de la población los sufre", afirmó Calabrese.

Entre los hombres, los casos más graves
Aunque los trastornos de conducta alimentaria afectan a sólo uno o dos hombres por cada veinte mujeres, son ellos los que sufren los cuadros más severos. "Pueden llegar hasta los comportamientos más bizarros con respecto a la comida, como raspar las paredes y comerse la cal" para mitigar el hambre, señaló la especialista.

Agregó que "mientras en las mujeres se basa en un trastorno obsesivo compulsivo, entre los varones responde a un trastorno narcisista".

Por lo general, los chicos que sufren este tipo de problemas tienen entre 14 y 15 años, o entre 17 y 18. Para la doctora, se trata de la etapa en la que "deben lidiar con nuevas demandas de la sociedad, que surgen con el fin de la escuela primaria y de la secundaria. Y es en esos momentos en los que se produce un quiebre".

Estos adolescentes se caracterizan por ser muy delgados y pasar muchas horas haciendo gimnasia, además de experimentar una suerte de "fobia social". "Por lo general son jóvenes ausentes, poco sociables, aunque también se puede dar lo contrario: que tengan amigos circunstanciales que los lleven a adoptar determinada postura sobre su estado físico", explicó Calabrese.

El primer signo de que un chico puede estar sufriendo este tipo de trastornos es la negativa a comer carne y su conversión al vegetarianismo. La doctora contó que un segundo paso es el "hacerse sus propias comidas, eliminando todo lo que no sea light".

El tratamiento
Aunque constituyan casos más severos, el tratamiento es similar al que se realiza con mujeres.

"En principio, hay que tener en cuenta de que no se trata de una patología endocrinológica como se creía años atrás, sino de una enfermedad psicológica: con alimento buscan llenar lo que les falta internamente", dijo Calabrese.

Por eso, se necesita de un tratamiento interdisciplinario, en el que participen psicoanalistas especializados en este tipo de trastornos en niños y adolescentes, un médico clínico, un endocrinólogo y un nutricionista.

Además, el entorno familiar del enfermo también debe estar contemplado en esta etapa, debido a que "muchas veces se trata de familias 'dietantes' crónicas, que buscan la delgadez e idealizan al chico flaco en vez de tomar una postura de alarma".
 
Tomado de www.infobae.com