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jueves, 13 de marzo de 2008

Un poquito de humor

 

PSICOLOGÍA DE  BAR 

Se puede saber la personalidad de una mujer según lo que se está tomando en un Bar  . 
Aquí le dejamos una guía de como identificarlas y como tratar de conquistarlas.
 
 Si bebe cerveza: Su personalidad es casual, de poco mantenimiento, y muy simpática. 
Para conquistarla: Invítela a jugar billar.
 
 Si bebe tragos preparados en licuadora (daiquiris, piñas coladas, etc..): 
Tostá, llorona, incordia, y fastidiosa.
Para conquistarla: No se le acerque amenos que quiera ser su paño de lágrimas 
y ser abusado verbalmente.
 
Si bebe tragos mezclados (martinis, screwdriver, whiskey sour, etc..): 
Madura, refinada, de alto mantenimiento, de gusto muy selectivo, 
exigente, y sabe EXACTAMENTE lo que quiere.

Para conquistarla: Usted no la puede conquistar. Si ella está interesada, ella le envía un trago a usted.

 
Si bebe vino (menos lambrusco): Conservadora y   con clase; sofisticada, 
pero con sentido del humor.
Para conquistarla: Dígale que le gusta viajar y pasar las noches conversando con sus amistades.
Si bebe lambrusco: Facilita. Piensa que es sofisticada y con clase, pero en realidad es una Morona.
Para conquistarla: Hágala sentirse más inteligente de lo que en realidad es. Es una presa fácil.
Si bebe 'shots': Le gusta 'janguear' con panitas de fraternidad y lo que quiere es emborracharse y empelotarse.
Para conquistarla: Es objetivo más fácil del establecimiento. 
Usted está querido. Lo único que tiene que hacer es esperar, pero tenga cuidado de no   enojarla.
 
Si bebe tequila: Esta no requiere explicación alguna. Todos saben lo que va a pasar aquí.
Para conquistarla: No es necesario que haga absolutamente nada.


Claro que las mujeres pueden utilizar estas reglas y aplicársela a los hombres,

solo que con los hombres es algo más directo y menos complicado.

 
Si el tipo bebe cerveza doméstica (Medalla, Coors Light, Budweiser, etc..): 
Te quiere llevar a un motel.
 
Si el tipo bebe cerveza importada (Heineken, Sapporo, etc..): 
Te quiere llevar a un motel, pero  mas finito .
 
Si el tipo bebe vino: Te quiere llevar a su apartamento.
 
Si el tipo bebe whiskey: Está que te coge hasta en el carro.
 
Si el tipo bebe tequila: Simplemente te quiere coger. 
Tu belleza, apariencia, o la condición física es irrelevante.
 
Si el tipo bebe tragos con  Malibú o Baileys : Es maricón; usted no tiene nada que buscar ahí.

 

miércoles, 12 de marzo de 2008

La mujer se rebaja a sí misma

 
 
Una alerta sobre sus prendas de vestir y su manera de hablar

ROMA, Italia (Zenit).— El proceso para hacer de la mujer un objeto "no se limita a la industria pornográfica, ni a la publicidad comercial, cine o televisión", dice Helen Alvare, portavoz sobre las cuestiones relativas a la vida humana de la Conferencia Episcopal de Estados Unidos y profesora de la Universidad Católica de América, en Washington.

Más bien, precisa, las mujeres normales compran ropas diseñadas para destacar o exponer aquellas partes de su cuerpo asociadas al sexo. Muchas mujeres a menudo también se rebajan a sí mismas con lo que dicen o exponiéndose a sí mismas a medios que gradualmente las insensibilizan ante la propuesta de que las mujeres son objetos de consumo bellos y sexuales, puntualiza.

"Incluso un observador secular tendría que concluir que la cooperación de las mujeres, incluso animando a la cosificación de sus cuerpos hoy, parece una moderna manifestación de la inclinación que los católicos llaman 'pecado original'. Las mujeres se rebajan a sí mismas persiguiendo la creencia de que esto les llevará a la unión con un hombre", destaca Helen Alvare.

El feminismo "Por otra parte, se puede ver qué fuerte era la tentación de las mujeres de romper con los papeles que se les asignaban antiguamente, pero esta respuesta del feminismo era y sigue siendo fundamentalmente defectuosa".

Este tipo de feminismo "se ha inspirado para sus orientaciones en los peores aspectos de la conducta masculina. De manera que se animaba a la mujer feminista a ser una criatura aventurera sexual, desdeñosa del matrimonio y los hijos, guiada por el dinero y la carrera. El feminismo urgía a la mujer a imitar la versión masculina del pecado original —dominación— para conseguir igualdad y felicidad", concluye.