| FABIANA JUÁREZ |
| Los celos son, en un 90 por ciento, la causa principal de los problemas de pareja. Incluso pueden llevar a situaciones extremas de violencia, como ha ocurrido en diversos casos policiales en la provincia. Si bien aún son pocos los que se "animan" a hacer terapia para superarlos, ya hay especialistas que se dedican de lleno a este tema, con talleres de autoayuda para celosos y celados. En los últimos años han aumentado las consultas al psicólogo por problemas de pareja, originados en un 90 por ciento por celos. "Nadie llega en busca de ayuda terapéutica porque se reconoce celoso o celado -explica la licenciada en Psicología y vicepresidenta del Colegio de Psicólogos Sandra Pérez-. Llegan por problemas de pareja, y recién cuando se indagan las causas se descubre que los celos son los responsables de un vínculo conflictivo y patológico". Los celos pueden definirse como una enfermedad cuando se transforman en obsesión. "Este punto se alcanza cuando pasan a ocupar mucho lugar y tiempo en la vida del celoso, y a convertirse en una verdadera tortura para el celado", sostiene la licenciada. Una mujer que revuelve los papeles y bolsillos de su marido; un hombre que no quiere que su pareja use la pollera tan corta o que sea "tan simpática" con los otros hombres; una chica que se irrita porque a su novio se le escapa la vista hacia una adolescente, son algunas situaciones comunes que viven a diario los celosos y celados. Pero hay otras que escapan a la imaginación y que son un verdadero peligro. Jorge (46) es remisero desde hace siete años, y varias veces le ha tocado llevar pasajes especiales. "Una noche, a eso de la una de la madrugada, me hace seña una mujer vestida con camisón -recuerda-. La llevé a una casa y allí esperamos como media hora afuera. No pasó nada. Repetimos eso en dos o tres domicilios más, hasta que ella por fin me confesó que estaba siguiendo al marido porque sospechaba que le era infiel. Estuvo vigilando al hombre hasta las cuatro de la madrugada, en vano y gastando 40 pesos en remís". Se trata de un caso de "celos alucinación", donde el celoso funda sus dudas en un tercero imaginario que, generalmente, no existe, pero se vale de todo para constatar su existencia. "El 100 por ciento de las consultas que recibo son por este tipo de celos -cuenta la clarividente Marú-. Y la gente se obsesiona en querer constatar la infidelidad. Hay una chica que me consulta dos o tres veces al día, me llama o manda mensajes cada vez que descubre que en el celular de su novio aparece un nuevo número telefónico de mujer. Le explico que las cartas no me muestran nada, pero ella insiste en que algo debe haber". Los mitos Los celos son un tema tan antiguo como la humanidad misma y pueden darse en cualquier ámbito de relación con otros. Están los celos entre hermanos, entre padres e hijos y entre colegas. Pero en estos casos son considerados "normales", ya que se hacen presentes en situaciones de cambio como, por ejemplo, cuando los hijos entran en la pubertad y comienzan a "despegarse" de los padres y a darle más importancia a sus pares, o cuando ingresa un nuevo compañero de trabajo. Pero los celos verdaderamente peligrosos son los que se dan en las relaciones de pareja. En este caso los celos consisten habitualmente en una preocupación por la posible pérdida de una persona amada o malestar por la relación real o imaginada que esa persona tiene con alguien más. "Quienes sienten este tipo de celos prefieren que sus parejas permanezcan con ellos y no desean que tengan una relación demasiado íntima con nadie más o con nada más, ya que hasta se puede sentir celos de la computadora si el otro pasa mucho tiempo frente a ella -explica la licenciada Sandra Pérez-. Y cuando esos celos están acompañados de intensos sentimientos de inseguridad, auto-compasión, hostilidad y depresión y producen una baja sensible en la calidad de vida de los integrantes del vínculo, pueden ser destructivos para la relación. Allí podríamos estar hablando de celos patológicos en que los mitos juegan un papel fundamental." Y si de mitos se trata, hay tres muy arraigados en materia de celos: 1-Es normal sentir celos. POSITIVO. Es normal sentir celos ante el temor de perder a un ser querido, pero se transforma en patológico cuando pasan a ser una obsesión y el celoso vive la mayor parte de su tiempo preocupado por perder a su pareja y haciendo hasta lo imposible por evitar que se vaya. Además, no cualquiera sufre de celos patológicos, ya que no se trata de algo innato, sino del resultado de experiencias vividas, de inseguridad personales y de una muy baja autoestima. 2-Celar es sinónimo de amar. NEGATIVO. En una pareja el amor es un componente esencial que implica la libertad y la realización personal de cada uno. En la medida que cada uno respeta al otro como un ser distinto se forma un vínculo saludable y la relación funciona. Por el contrario, celar implica desconfianza, desencanto, hostigamiento y sufrimiento para ambos, muy lejos de lo que significa el amor. 3-Las mujeres celan más que los hombres. NEGATIVO. Los celos no reconocen edad, sexo ni condición social. La diferencia radica en cómo lo expresa cada ser. Por lo general las mujeres son más temperamentales y pueden expresarlos con gritos, peleas y rabietas. En cambio los hombres son más impulsivos y ante la certeza de una infidelidad actuan sin pensar. Esta es la explicación por la que, en los crímenes pasionales, es el hombre quien termina con la vida de su pareja o de su amante o de ambos. |


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