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viernes, 6 de julio de 2007

Una solución que cuesta la vida






"La primera vez que intente suicidarme fue enfrente de mi mamá tuve un ataque de histeria porque yo había tenido una discusión muy fuerte con ella, la segunda vez que lo intente fue por una estupidez ya que estaba embarazada y en si lo que quería era abortar, igual si me moría no me importaba mucho. En esa ocasión tenía 14 años y la última vez que lo intente, fue hace como 5 meses aproximadamente, estaba en una depresión muy fuerte, ya no le encontraba sentido a vivir ya que me di cuenta que estaba sola y mas que nada fue la inercia de tomar unas aspirinas las cuales solo me dejaron una gastritis ya que no fue la dosis exacta, aún no se si volveré a intentarlo"

Irma Martínez Muñiz nos detalla como fueron los momentos cuando intento suicidarse



Qué entendemos por suicidio
Es la acción de quitarse la vida de forma voluntaria y premeditada. Significa, pues, darse muerte a uno mismo. En relación con este comportamiento diferenciamos entre:

Suicidio frustrado: Acción de suicidio que no ha conseguido su fin, teniendo el paciente auténtica intención de llegar a él.
Suicidio consumado: Es el intento que ha tenido éxito bien como expresión de los auténticos deseos suicidas o como una casualidad no deseada dentro del comportamiento suicida.
Conductas suicidas: Son las encaminadas a conseguir ese fin, consciente o inconscientemente, o el aniquilamiento de una de sus partes.
Simulación suicida: Es la acción de suicidio que no llega a su fin, por no existir auténtica intención de llegar a él.

Riesgo de suicidio: Es la posibilidad de que un paciente atente deliberadamente contra su vida. Dicho riesgo se incrementa si existe la idea de minusvalía de la vida, deseo de muerte por considerarla un descanso, amenazas y tentativas suicidas previas.

La amenaza suicida. Consiste en la insinuación o afirmación verbal de las intenciones suicidas, expresada por lo general ante personas estrechamente vinculadas al sujeto y que harán lo posible por impedirlo. Debe considerarse como una petición de ayuda.

El gesto suicida. Es el ademán de realizar un acto suicida. Mientras la amenaza es verbal, el gesto suicida incluye el acto, que por lo general no conlleva lesiones de relevancia para el sujeto, pero que hay que considerar muy seriamente.

El intento suicida, también denominado parasuicidio, tentativa de suicidio, intento de autoeliminación o autolesión intencionada. Es aquel acto sin resultado de muerte en el cual un individuo deliberadamente, se hace daño a sí mismo.

El suicidio accidental. El realizado con un método del cual se desconocía su verdadero efecto o con un método conocido, pero que no se pensó que el desenlace fuera la muerte, no deseada por el sujeto al llevar a cabo el acto. También se incluyen los casos en los que no se previeron las complicaciones posibles, como sucede en la población penal, que se autoagrede sin propósitos de morir, pero las complicaciones derivadas del acto le privan de la vida (inyección de petróleo en la pared abdominal, introducción de alambres hasta el estómago o por la uretra, etc.).

Suicidio intencional. Es cualquier lesión autoinfligida deliberadamente realizada por el sujeto con el propósito de morir y cuyo resultado es la muerte. En la actualidad aún se debate si es necesario que el individuo desee morir o no, pues en este último caso estaríamos ante un suicidio accidental, en el que no existen deseos de morir, aunque el resultado haya sido la muerte.

De todos los componentes del comportamiento suicida, los más frecuentes son las ideas suicidas, los intentos de suicidio y el suicidio consumado, sea accidental o intencional.

Las ideas suicidas son muy frecuentes en la adolescencia sin que ello constituya un peligro inminente para la vida, si no se planifica o se asocia a otros factores, llamados de riesgo, en cuyo caso adquieren carácter mórbido y pueden desembocar en la realización de un acto suicida.

El intento de suicidio es muy común entre los adolescentes con predisposición para esta conducta y se considera que por cada adolescente que comete suicidio, lo intentan cerca de trescientos.

Los términos suicidio y suicida se emplean para referirse a conductas "elegidas" que tienen como meta provocar la muerte propia a corto plazo. Sin embargo muchas veces estos comportamientos no han sido provocados con la finalidad de morir, sino como una expresión de cólera rabia , frustración. Por este motivo es que actualmente se han realizado definiciones más exactas al estudio de los comportamientos suicidas, así tenemos:

  1. Ideaciones Suicidas: se estudian distintos procesos cognitivos y afectivos que varían desde sentimientos sobre la falta de sentido de vivir, la elaboración de planes para quitarse la vida, hasta la existencia de preocupaciones sistemáticas y delirantes referidas a la autodestrucción.
Clasificación de ideaciones suicidas.
- Idea suicida sin un método específico, pues el sujeto tiene deseos de matarse pero al preguntarle cómo lo va a llevar a efecto, responde: gno sé cómo, pero lo voy a hacerh.
-Idea suicida con un método inespecífico o indeterminado en la que el individuo expone sus deseos de matarse y al preguntarle cómo ha de hacerlo, usualmente responde: gDe cualquier forma, ahorcándome, quemándome, pegándome un balazo.h
-Idea suicida con un método específico no planificado, en la cual el sujeto desea suicidarse y ha elegido un método determinado para llevarlo a cabo, pero aún no ha ideado cuándo lo va a ejecutar, en qué preciso lugar, ni tampoco ha tenido en consideración las debidas precauciones que ha de tomar para no ser descubierto y cumplir con sus propósitos de autodestruirse.
-El plan suicida o idea suicida planificada, en la que el individuo desea suicidarse, ha elegido un método habitualmente mortal, un lugar donde lo realizará, el momento oportuno para no ser descubierto, los motivos que sustentan dicha decisión que ha de realizar con el propósito de morir.

b) Parasuicidas: comprende conductas variadas que incluyen desde gestos e intentos manipuladores hasta intentos fallidos de terminar con la propia vida. Se hace referencia a actos deliberados que no tienen un final fatal pero que provocan daños en el propio sujeto que las ejecuta, dichos actos deben ser poco habituales. El parasuicidio o lesión deliberada sería el conjunto de conductas donde el sujeto de forma voluntaria e intencional se produce daño físico, cuya consecuencia es el dolor, desfiguración o daño de alguna función y/o parte de su cuerpo, sin la intención aparente de matarse. Incluimos en esta definición las autolaceraciones (como cortes en las muñecas), los autoenvenenamientos (o sobredosis medicamentosas) y las autoquemaduras.


c) Suicidios: incluyen todas las muertes que son resultado directo o indirecto de comportamientos ejecutados por la propia víctima, la que es consciente de la meta para lograr.


Los más peligroso es que si uno se acostumbra a fantasear sobre la propia muerte, como mecanismo de escapatoria ante la pena de vivir, la fantasía puede llegar a adquirir el carácter de respuesta condicionada en períodos de crisis o de un mayor estrés. La muerte puede convertirse en un pensamiento reconfortante, hasta tal punto que el temor a la vida llegue a parecernos más horrible que el temor a la muerte, explica Yolanda Rodríguez Guzmán, psicóloga de la Preparatoria Regional de Ecatepec



Aunando a la depresión y críticas sociales a las que se ven sometidos los adolescentes hoy en día, esta alternativa fatídica se ve con mayor frecuencia implementada por este estrato social, por el hecho de sentirse acorralados a situaciones las cuales no creen poder solucionar, al desconocer algún tipo de arma que les sea útil para sobrellevar la etapa que marca la diferencia entre ser un niño o un adulto.





"La muerte no es nuestra mayor perdida. Nuestra mayor perdida es lo que muere dentro de nosotros". Norman Cousins



Irma comenta que no esta en una de las etapas más fáciles de su vida, pero ya se dio cuenta de que no es por la gente por quien esta viva, sino por ella, para su propia satisfacción


Diana Blanco, psicóloga de SAPTEL (Sistema nacional de apoyo, consejo psicológico e intervención en crisis por teléfono ) comenta que la ideación suicida no se refiere únicamente a que se lleve a cabo el suicidio, sino que el adolescente ya acepta una muerte en el, acepta la autoagresión.

Algunos de los factores de riesgo asociados a la conducta suicida serían:


- Desequilibrio de neurotransmisores
- Trastornos emocionales
- Pobres habilidades para resolver problemas
- Violaciones agresivas y sexuales
- Trastornos de la identidad sexual
- Trastornos psiquiátricos
- Adicción a drogas
- Acceso a Medicamentos
- Dificultades en el grupo familiar
  • Divorcio o separación de los padres
Los adolescentes que pretenden atentar contra su vida mandan mensajes de manera inconsciente, ¿a que se refieren cuando mencionan la palabra suicidio? ¿qué parte de mi se muere si no cumplo una meta?. El suicidio en este caso es un estado simbólico, pero ya es una ideación suicida, advierte Diana Blanco

Algunos factores externos como la nicotina, la cafeína, el alcohol, las drogas ilegales, el abuso obsesivo de la comida, así como algunos medicamentos... ejercen una influencia perniciosa sobre el deprimido. Es muy corriente creer que en cuanto se domine la adicción, terminará la depresión. Esto puede ser cierto en algunas ocasiones, pero ¿y si los esfuerzos por vencer la adicción son en vano?; efectivamente, el fracaso puede hacernos empeorar e imposibilitar, no ya vencer la adicción, sino que ni siquiera lo intentemos. Lo cierto es que la depresión y la adicción son fenómenos distintos y perfectamente separables. Una vez dominada la depresión será más fácil intentar controlar la adicción, sea cual sea, desde una posición de fuerza y no de debilidad depresiva.

Diana Blanco puntualiza que en el aspecto psicológico se ha visto que hay problemas de depresión, la cual es difícil de identificar, pues se espera que el adolescente tenga etapas de tristeza, desanimo, pero en los adolescentes también se presentan etapas de mucha agresividad que simboliza una depresión oculta.

Karla Juárez narra como fue el momento en que se dio cuenta que su primo se había suicidado:

" Gonzalo era un chavo de lo más normal, aún no asimilo que se halla quitado la vida. Nadie se percato de que estaba en una depresión muy fuerte, aunque se la pasaba sonriendo la mayor parte del tiempo, por instantes se le podía ver distraído, sin ánimos de hacer nada, pero nadie sabía que era lo que estaba sufriendo por dentro. Una mañana sólo se escucho un disparo, cuando nos dimos cuenta Gonzalo estaba tirado en el piso. Se había dado en tiro en la cabeza. Aún nadie se explica el porque"


SIGNIFICADO PSICOLÓGICO GENERAL DEL SUICIDIO

Cuando hablamos de significado psicológico , queremos advertir cual es la causa o el para que realiza el adolescente el acto suicida. Se han descrito varios sentidos posibles:

a) La huída: es el "hecho de escapar" a través del atentado contra su vida, de una situación experimentada como insoportable por el individuo.
b) El duelo: es el "hecho de atentar contra su vida después de la perdida de un elemento actual de la personalidad o plan de vida".
c) El castigo: es "el hecho de atentar contra su vida para expiar una falta real o imaginaria".
d) La venganza: es "el hecho de atentar contra su vida para provocar remordimiento de otro o para inflingirle el oprobio de la comunidad".
e) La llamada y el chantaje: es "el hecho de atentar contra su vida para hacer presión sobre otro".
f) El sacrificio y el paso: es "el hecho de atentar contra su vida para conseguir un valor o un estado juzgado superior".
  1. El juego: es el "hecho de arriesgar su vida para probarse a sí mismo".


El adolescente se siente rechazado, aunque no lo este rechazando la sociedad, siente el rechazo ya en general, porque no se le enseño a sentir otra cosa. La sociedad es algo que nos atraviesa a todos los sujetos con sus normas, si la sociedad no es la causante de los suicidios en los adolescentes, a la cual podamos atañerle toda la culpa, al menos desarrolla la idea de suicidio, al igual que la idea de vida por ambivalencia, explica Diana Blanco.
DETERMINANTES DEL SUICIDIO

En los adolescentes es común que se presenten los comportamientos de huída frente a los fracasos y la llamada o chantaje.

Durante este periodo etéreo, las consideraciones personales, ambientales ocasionan ciertos quiebres dentro de la personalidad del adolescente, por lo que las respuestas impulsivas, sirven como una manifestación de las propias dificultades por las que atraviesan los adolescente.

Yolanda Rodríguez explica que la escuela puede generar cierta impotencia, pero ese sentimiento puede venir a partir de que alguien le halla dicho al adolescente: tú no puedes, y el adolescente se dice a si mismo: yo no puedo. Acepta que no es capaz de hacerlo, no se fortalece el autoestima para demostrar sus capacidades y sobretodo no se fortifica esa resiliencia que pudiera evitar el suicidio.

La causa por la que el adolescente suicida manifiesta que realiza el acto suicida, se encuentra comprendida en el rubro de dificultades en el grupo familiar (separación de los padres, discusiones en la familia, dificultades de comunicación con los padres), seguida de donde se encuentra un antecedente de abuso sexual (antiguo o reciente), siendo luego de menor cantidad los mencionado por abandono, notas, depresión, MI.



Dentro de las características familiares encontramos que el mayor índice se encuentra en problemas dentro de la familia nuclear sin embargo si juntamos lo correspondiente a padres separados, madres jefas de hogar, y a cargo de las familias de origen nos encontraremos con que nos hablan de desestructuración y falta de figuras significativas para el adolescente parasuicida.

Es decir, la configuración patológica, domina sobre la dimensión humanista de afronte al medio. Las características individuales deben ser tomadas en cuenta en cuanto son personas en interacción las que pasan por procesos diferentes y, el adolescente no esta alejado de esta premisa. Si consideramos la respuesta individual, veremos que esta puede ser adaptativa o no adaptativa a nuestra realidad pero respuesta en si de la persona que la ejecuta en razón de las habilidades que posee y en base a las característica de persona en interacción.

La respuesta frente a situaciones de tensión como en el caso de los parasuicidas estudiados, (Dificultades en el grupo familiar y abuso sexual) se encuentran en la línea de situaciones que evocan respuestas de adaptación más no de castigo, o de llamada de atención, tanto la huida como el duelo son dos respuestas emitidas por los parasuicidas, ante: una situación considerada como insoportable y una situación que corta el desarrollo o proyecto de vida del adolescente. En estos casos tanto el hecho de no contar con las figuras significativas, padre, madre, y el haber sido victimas de un abuso sexual, se configuran en esas situaciones de corte que ocasionan una situación de crisis, inadecuadamente manejada al no contar con elementos de respuesta más adaptativos o habilidades sociales que le permitan hacer frente a la situación amenazante. Sin embargo es necesario mencionar, que en nuestro medio contrariamente a lo que la literatura menciona, la falta de la figura materna se configura como una situación amenazante, debido fundamentalmente que en la mayoría de los casos, es la madre la figura paterna conocida por los parasuicidas

Los principales factores de riesgo personales y demográficos para el suicidio
Trastornos psiquiátricos: En más del 90 % de los casos existe enfermedad psiquiátrica concomitante. Por orden de frecuencia tenemos:

Trastornos del estado anímico: El riesgo de por vida es de un 15-20 %, siendo mayor en la depresión mayor y los cuadros de psicosis maniaco-depresiva (alternancia de periodos de depresión con otros de gran vitalidad, hiperactividad psíquica y motora, y ánimo exaltado). Es menos frecuente en la primera etapa de quejas afectivas.
Abuso de sustancias psicoactivas: Se denominan así porque producen engañosamente una sensación psíquica muy agradable. Concretamente en el alcoholismo, el segundo diagnóstico psiquiátrico más frecuente, la tasa de suicidios es del 15 %. La incidencia es algo menor en otras toxicomanías (10 %), como el consumo de opiáceos y cocaína.
Esquizofrenia: Enfermedad mental caracterizada por una alteración profunda del pensamiento, la afectividad y una percepción desorganizada y alterada de la realidad. Existe un riesgo de un 15 %. Se asocia a la actividad alucinatoria (oyen voces que no son reales y que les impulsan al suicidio) y a la depresión Se da más en jóvenes, en los primeros cuatro años de evolución de la enfermedad y asociado a las repetidas agudizaciones de la misma.
Trastornos de la personalidad: Como la personalidad borderline, que se caracteriza por disminución del coeficiente intelectual, depresión y abuso de drogas o alcohol.
Síndromes mentales orgánicos (10 % del número total): Donde se incluyen la demencia y la enfermedad de Parkinson, fundamentalmente.



Historia de intentos y amenazas:



Entre el 25 y el 50 % de los actos consumados tienen historia conocida de intentos previos.
Existe una tendencia a repetir los mismos gestos suicidas.



Edad: Son grupos de alto riesgo los adolescentes y ancianos.



En el varón la frecuencia aumenta con la edad, con una incidencia máxima a los 75 años. Consuman el suicidio 2-3 veces más que las mujeres.
En las mujeres la edad de mayor incidencia está entre los 55 y 65 años. Intentan suicidarse 2-3 veces más que los hombres.



Factores sanitarios:



Aproximadamente en el 50 % de los intentos se aprecia enfermedad física, destacando el dolor crónico, las enfermedades crónicas o terminales (cáncer, SIDA: 4% del total), y las intervenciones quirúrgicas o diagnóstico reciente de lesiones invalidantes y deformantes.

Factores sociales:



Estado civil: Solteros, viudos, separados y divorciados
Soledad: Vivir solo, pérdida o fracaso de una relación amorosa en el último año.
Lugar de residencia: Más en el medio urbano
Pérdida del rol o status social, marginalidad reciente
Desempleo o trabajo no cualificado
Problemática social, familiar o laboral grave
Ateos



Manejo de la Crisis Suicida en el Adolescente

Ante una crisis suicida en el adolescente es de suma utilidad observar los siguientes principios:
1- Tratarlo con respeto.

2- Tomarlo en serio.

3- Creer lo que nos manifiesta.

4- Escucharle con genuino interés.

5- Permitirle expresar sus sentimientos (llanto, ira, disgusto).

6- Preguntar sobre la idea suicida

7- Responsabilizar al adolescente con su propia vida, siempre que ello sea posible.

8- Trabajar juntos en encontrar soluciones no suicidas, por lo que deben explorarse soluciones alternativas al problema que ha desencadenado la crisis suicida.

9- Establecer un pacto no suicida siempre que el estado del adolescente lo permita. Para ello se le compromete a no autolesionarse durante la crisis.

10- Pedir permiso para involucrar a otros miembros de la familia, amigos y cuantas personas sea necesario para apoyar al adolescente.

11- Garantizar varias opciones para contactar con la persona que presta la ayuda psicológica, sean los padres y las madres, los maestros, tutores, médicos, suicidólogos, etc.

12- No juzgarlo, comprometiéndonos a guardar secreto de todas las confesiones que haga el adolescente.

13- Ser directivo, con el suficiente tacto como para no parecerlo.



La forma de prevenir el suicidio en los adolescentes es promoviendo un estilo de vida saludable, una sexualidad responsable, desarrollar múltiples intereses que les permitan un uso adecuado de su tiempo libre que desarrolle características que le sirvan como defensa contra el comportamiento suicida, el amor a la patria, que se identifiquen con personajes importantes de su país, personajes que sean estoicos, flexibles, altruistas, solidarios, sensibles, humildes y perseverantes para lograr sus metas. Que el joven aprenda a tolerar frustraciones, a aceptarse tal y cual es, que piense positivamente, no con sobre valoración, ni subvaloración. Que confié en sí mismo y en los demás, así como que aprenda a desarrollar una sana desconfianza e incertidumbre frente a lo desconocido.

En pocas palabras, el suicidio y su madre, la depresión, son ya dos de las más graves enfermedades sociales que vive el país y sería conveniente que la Secretaría de Salud declarase ambas enfermedades lo que son, una emergencia nacional de salud.

Cuando un adolescente se enfrente ante la terrible decisión de suicidarse o no, lo único que realmente importa en esos instantes es demostrarle lo valioso que es por el simple hecho de existir. Anónimo

"Se podría decir que tengo cosas que mucha gente quisiera, pero la verdad no lo se ya que tengo una frase que dice no se si a veces pido demasiado o me conformo con pequeñeces que desgraciadamente muchas personas las ven tontas". Irma Martínez


Tomado de www.tuobra.unam.mx

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