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lunes, 24 de marzo de 2008

La computadora: ¿Un nuevo objeto sexual?

 

 
Hace ya muchos años que Freud nos alertaba que la pulsión no tiene objeto: tanto se podía posar en una hermosa mujer, un elegante caballero o bello mancebo, como en un animal, en un pie o una prenda ("Procúrame un pañuelo de su seno, una liga para el amor que siento", decía el genio de Goethe).


Pero Sigmund no soñaba, como lo hacía Philip K. Dick –en una novela que inspiró al film Blade Runner-, "con ovejas eléctricas"; eran los tiempos donde la PC no entraba ni en su interpretación de los sueños.

¿Sitios en la Web del fetichismo del pie, donde en lugar de senos rubicundos y sugerentes glúteos, son reemplazados por pies de diversas formas y tamaños, o aquellos donde se promueve el cross-dressing, el sadomasoquismo, incluso la paidofilia? ¿Podríamos hablar de un cibernarcisismo, de un ciberonanismo, donde el cibermasturbador se complace frente a las imágenes siempre cambiantes del Internet cual Narciso frente al arroyo?

Vemos hombres casados que se autoestimulan frente a páginas pornográficas; jovencitos que rebuscan entre los desnudos de las famosas o anónimas; sitios swingers donde parejas buscan parejas; mujeres insatisfechas que buscan Apolos en las pantallas del monitor; páginas hardcore para heterosexuales, homo y bisexuales, transexuales, transgéneros, metrosexuales; fuera de toda censura, sin "horario de protección al menor" y en continuado.

Pero no todo es embriagarse frente a la computadora y evitar los contactos reales para quedarse en la fascinante virtualidad: con las máquinas llegaron los chats, las teleconferencias y las videocam donde individuos, a distancia, pueden excitarse mutuamente "a través de la red". No obstante, esto que mucha gente critica nos resulta sumamente útil en el trabajo con los pacientes, ya sea con los fóbicos sexuales y/o sociales que hasta les cuesta hablar por teléfono y se animan, a veces alentados por los psicoterapeutas que se abren a estos nuevos dispositivos de tratamiento, a contactarse con chicos o chicas, bajando los niveles de ansiedad que les produce intentar cortejar a alguien. Por lo cual, ¿podríamos estar hablando de nuevos rituales de cortejo computacional? Varones que se hacen pasar por mujeres o viceversa, maridos celosos que, descubriendo el password de sus esposas, se hacen pasar por melifluos seductores para sorprenderlas in fraganti. Recuerdo un caso así, donde ella coqueteó por el chat, sin saberlo, con el marido quien, encapuchado en las sombras de un nickname, ocultaba su identidad pero, cuando él, o su alter ego, la invitó a salir, ella le respondió que "hasta allí llegaba el juego y que le era fiel al marido". ¡El burlador burlado!

Recuerdo ahora dos jóvenes –que no llegaron a conocerse-, él sordomudo y ella con serios problemas motores, quienes gracias a la posibilidad del chat pudieron lograr conectarse con chicas y chicos, para luego salir al espacio real, una vez que ganaban confianza en la virtualidad, y sus interlocutores "podrían aprender a aceptarlos y quererlos tal cual eran", en frase de él, agregando ella: "pero si yo de entrada les digo que tengo una discapacidad salen corriendo".

"Adiós a la impotencia: compre sildenafil, tadalafilo y vardenafilo por Internet, sin pasar por el médico, envíos a domicilio", "el remedio chino para mejorar las erecciones de manera natural", "elongación peneana (¡penis enlargement!) por ejercicios y métodos naturales", "cure su eyaculación rápida con nuevos medicamentos en pocas horas" o "cure su impotencia con la Pomada do Peixe elétrico da Amazonia" (SIC, ¡algo así como una anguila del Amazonas!); "aumente su capacidad de seducción, vuélvase irresistible con las feromonas, ahora con ¡nueva fórmula!" (en frasquitos y botellitas de colores)....

¡Quién no ha recibido cientos de estos e-mails que prometen por la Web soluciones mágicas y misteriosas! He visto muchos pacientes que compraron Viagra por Internet, con o sin delivery a domicilio (¡a veces debían ir a buscarlos a departamentos, estaciones de servicios, bares!); alguna que otra cirugía; bombas de vacío para agrandar el miembro; métodos orientales, árabes, japoneses (¡nunca un vulgar método latino!) para lograr el orgasmo o aumentar un par de centímetros y levantar la moral de alicaídos varones que hoy consumen -sólo en Argentina – más de 12.000.000 anuales de comprimidos de sildenafil, vardenafilo y tadalafilo, las tres medicaciones para combatir la impotencia. Y pronto saldrá un medicamento para tratar la Eyaculación Precoz, otro para la anorgasmia y falta de deseo en las mujeres. Para la andropausia y la menopausia ya los tenemos a disposición.

También la Web nos ha permitido hacer psicoeducación y educación sexual a través de páginas de divulgación científica en Psiquiatría y Sexología, donde hay miles de consultas de distintos tenores y temáticas demostrando la orfandad y el oscurantismo que aun hoy embargan a los seres de este ciberplaneta. En nuestro sitio www.sexovida.com ya hemos superado las 200.000 visitas mensuales, lo que habla de la avidez por el conocimiento sexológico que alivia, que tranquiliza, que estimula.

No seré yo quien se oponga a los avances tecnológicos y cibernéticos, sólo me preocupo ante la venta y promoción de tratamientos anónimos o disfrazados tras una imagen falsa de un médico inexistente (vemos un señor en guardapolvo blanco, con el estetoscopio colgando, embargado en una prístina sonrisa) que hagan poner en riesgo la salud de los consultantes quienes, desesperados y angustiados por sus disfunciones o problemáticas, caen presos de mercaderes de la salud.

Mientras "sueñan los androides con ovejas eléctricas" que las pantallas de los monitores no nos hagan olvidar el placer de los cuerpos que se tocan, que se acarician, que se besan, que copulan, que se emocionan en un largo abrazo, interminable y, realmente, pasional.

* Dr.. Adrián Sapetti, médico psiquiatra, sexólogo clínico, Director de www.sexovida.com

Nota del editor: se sugieren como lecturas complementarias los artículos: Fetichismo, Parafilias, Fobias sexuales, El Metrosexual, Ensayo sobre la masturbación, Pornografía y cuerpo de mujer, Eyaculación precoz, Impotencia, Anorgasmias femeninas, La testosterona, Menopausia, Algunas prevenciones en el uso del Viagra.
 
 

"Trabajamos para dar un contenido radical a la palabra feminismo"

 
Jara Calvo
 
Begoña Zabala, en su libro 'Movimiento de mujeres, mujeres en movimiento', defiende un modelo de feminismo anticapitalista frente a sus versiones más edulcoradas.

Es una mujer pequeña, de ojos vivos y hablar pausado. Mujer pequeña, gran militante. Recientemente ha presentado su libro "Movimiento de mujeres, mujeres en movimiento" (Txalaparta), donde, a través de algunas de las consignas más conocidas y coreadas en las manifestaciones del 8 de marzo, hace un recorrido por la lucha feminista en Euskal Herria en los últimos años.

DIAGONAL: "Somos guapas, somos listas, somos todas feministas". ¿Por qué es Begoña Zabala feminista?

BEGOÑA ZABALA: Cuando empezamos con el feminismo en los años '70 éramos muy vilipendiadas: feas, gordas, lesbianas... mujeres fracasadas que íbamos en busca de 'algo' y ese 'algo' era siempre algo malo. Ahora estamos en otra época en la que ha habido, por parte de las instituciones y ciertos sectores académicos, una apropiación del concepto, y lo han transformado en algo muy light. Desde los grupos en los que estamos las mujeres en Euskal Herria trabajamos para dar un contenido radical a esa palabra, volver a enseñar que el feminismo sigue siendo una reivindicación y no esa ñoñez de "mujeres feministas por la igualdad", sino que seguimos teniendo razones para ser feministas y estas razones tienen que ver con modificar los patrones de un modelo liberal muy agresivo y un modelo de estado "democrático" cuyas instituciones no respetan los derechos de las mujeres y de las minorías o siguen restringiendo el derecho al aborto.

D.: "Las mujeres se mueven", pero ¿hacia dónde?

B.Z.: Tratamos, como movimiento de mujeres, de ser un movimiento que haga avanzar al mundo a favor de los intereses de todas las mujeres y esto de 'todas' es muy importante porque, aunque observamos que se consiguen algunas reivindicaciones, corremos el peligro de que se consigan derechos sólo para una capa de la sociedad. Una capa que coincide con la española, que tiene los derechos de nacionalidad, con ciertos estudios y ciertas carreras, un cierto nivel económico... Es verdad que una mujer puede ser directiva, pero ¿cuántas mujeres pueden llegar?, y las que no llegan ¿dónde se quedan? Es verdad que puedes controlar tu cuerpo y tu natalidad, pero las que no pueden... La sociedad, a veces, consigue derechos, pero dentro de ella se hacen dos capas, las que tienen los derechos reconocidos y equiparables al sector masculino y las mujeres que no los consiguen por el hecho de ser mujeres: las mujeres inmigrantes, las trabajadoras del hogar sin seguridad social, la gente muy joven que no accede a los métodos de anticoncepción...

D.: En los tiempos que corren, ¿se puede afirmar realmente que "ninguna mujer es ilegal"?

B.Z.: Me parece muy importante este tema porque, con demasiada complacencia, estamos asistiendo a una dualidad de la sociedad. Existen mujeres sin derechos. Ahora que parece que un número importante de mujeres ha accedido al trabajo remunerado y a unas cotas importantes de libertad, lo que no podemos permitir es que estas mujeres construyan sus libertades a costa de los no derechos de otras mujeres. Mujeres que acceden a puestos importantes que tienen que contratar a una mujer para que se ocupe de las tareas del hogar y además lo hacen sin seguridad social...

D.: ¿A qué te suena "En Navarra tú decides"?

B.Z.: Las decisiones tanto colectivas como individuales son puestas en cuestión, porque en un sistema, el del Estado español, en el que quizás no querríamos estar, pero estamos, y se permite decidir sobre tu descendencia a través del aborto en el caso de un embarazo no deseado y en una serie de supuestos. Aquí, en Navarra, no se puede ejercer este derecho debido a un sistema de ley que no articula los medios necesarios para abortar en la sanidad pública, a un sistema de ley que permite la objeción la conciencia, que está bien, pero que no ofrece alternativas. Debido a un sistema que deja que campen a sus anchas médicos reaccionarios, y a fascistas organizados que han llamado "asesinas" a mujeres que ejercen su profesión y a las que las han agredido y amenazado. En Navarra coincide que tienen unos mecanismos de presión, de poder y de chantaje y de discriminación impresionantes. Se produce un límite absoluto a la libertad individual con la excusa de la objeción de conciencia.

"Juntas en una lucha común"

D.: ¿Qué es lo que separa a las mujeres para que no estemos todas en la manifestación del 8 de marzo?

B.Z.: La lucha feminista une a todas las mujeres, ya que posee reivindicaciones que van a beneficiar a todas las mujeres. Pero las mujeres no sólo somos mujeres, estamos atravesadas por otros intereses. Puedes ser nacida fuera o nacida aquí, abertzale, trabajadora, propietaria, empresaria, de derechas, católica... Cuando se cruzan todos los intereses que tiene una persona, a veces priman otros por delante del feminismo. Hay un montón de mujeres que no están por la labor de que consigamos todos los derechos para todas. Hay gente incluso que se reclama feminista que estaría, por ejemplo, por cerrar fronteras, y que lo que hay aquí se reparta entre las que estamos, por lo que toda la gente que viene de fuera mejor que no venga. Es un planteamiento muy diferente al que tenemos nosotras.

Respecto a las agresiones, ¿quién no va a rechazar una agresión a una mujer? Todas las campañas se hacen cuando la agresión es evidente, pero el que posibilita que se pegue a las mujeres es todo un sistema que monta unos roles, y supedita a la mujer. Eso es lo que hay que cambiar. Hay mucha gente que igual protesta en un momento puntual y con otros planteamientos, pero no con el de cambiar los diseños curriculares, sacar la religión de las escuelas... Nosotras tenemos unos intereses muy particulares, somos de izquierdas absolutamente, estamos colocadas en un territorio histórico y somos soberanistas, autodeterministas de las personas, los colectivos y los cuerpos, antidesarrollistas... No es un feminismo más.

"El feminismo triunfará"

D.: "El feminismo triunfará". ¿Por qué?

B. Z.: Significa que no todos los lemas y consignas van a salir triunfantes de aquí a 20 años, sino que la lucha feminista posibilita en sí misma que empieces a ejercitar todos los derechos que reclamas. Por ejemplo, cuando empezamos a reclamar libertad para nuestros cuerpos, nosotras decidíamos con quién teníamos relaciones, si nacían hijos... Para eso no tenías que esperar a que hubiese una ley. El feminismo tiene muchos elementos que puedes poner en práctica, por ejemplo, que "la plancha y fregona para todas las personas", que quiere decir que tú, con tu pareja, te lo pelees. Es como el ecologismo, no hay que esperar a que se tome la decisión de reducir el CO2, tú ya puedes tomar la decisión.

Tomado de www.rebelion.org

 
 

¿Se puede alcanzar la felicidad?

La felicidad es un asunto sumamente complejo, que suele prestarse a interpretaciones tan disímiles como contradictorias. En general, está asociada con un sentido sistemático de vigor existencial, pero a la vez de calma
 
Por Claudia Fernández Lerebours 
A veces se suele pensar, no siempre fundamentado en un razonamiento ni en evidencias concretas, que quien alcance éxito material y social, y con ellos las mayores posibilidades para acceder al placer, contará con las condiciones necesarias para alcanzar la felicidad, en oposición a quienes carezcan de esos elementos.
Se trata de la vieja, discutida y nunca suficientemente tratada cuestión de qué es la felicidad y si ésta se puede lograr a plenitud y de forma duradera. Muchas son y más podrían ser las posiciones, de acuerdo a la escuela filosófica o la religión a la que cada quien se adscriba.
La ciencia también trata de jugar su rol en el tema, como fue expuesto en una entrevista televisiva a un psiquiatra estadounidense de un centro académico en ciencia y salud del estado de Oregon. Según este especialista, la felicidad es algo mucho más complejo que la simple búsqueda de placer.
Las opiniones sobre el tema son tan diversas como contradictorias. Por ejemplo, en la cabeza de la persona común, que tiene que luchar cada día por sobrevivir, no cabe que aquellos que lucen "tenerlo todo" puedan sentirse desdichados, sin rumbos en sus vidas y en tal virtud propensos a caer en toda clase de dependencias adictivas autodestructivas.
Se cree que hay personas que sencillamente nacen más felices, por condiciones genéticas y de química cerebral que las hacen ser optimistas. Otras vienen al mundo más proclives al negativismo y el fatalismo.
De acuerdo al doctor Donald E. Rosen, esos pesimistas por naturaleza pueden aprender a pensar más positivamente, en pro de una vida más saludable y gratificante.
Un estilo emocional positivo se caracteriza, entre otros factores, por buen humor, sentido de viveza y de calma a la vez. Un consejo para lograr tal condición es anotar diariamente las cosas que nos han ocurrido en el día por las que nos sentimos agradecidos.
 
Como prueba del buen efecto de ese ejercicio están las personas que oran o meditan, quienes tienden a tener una mejor actitud ante la vida, pues al enfocarse en ser agradecidos y apreciar lo que tienen, cultivan una mente positiva, desechan lo negativo y en consecuencia se sienten mejor con ellos mismos y su entorno.
Más que el placer o los ingresos, para sentirse feliz es más importante un sentido de compromiso con los demás, sea de amor, amistad o involucramiento comunitario, como también usar las fortalezas personales hacia un fin amplio.
En cuanto a la relación entre realizaciones y felicidad, el psiquiatra Rosen dice que hay una común percepción errónea de que personas con más altas realizaciones son más felices, pero las investigaciones al respecto parecen contradecir tal apreciación.
Ejercitarse en altruismo y bondad es otra buena fórmula. Hay personas que se sienten vigorizadas cuando hacen cosas en beneficio del prójimo.
Posible es entrenarse para ser feliz, indudablemente. Verdad es también que la ciencia apenas empieza a medir, entender y construir mecanismos para llegar a esa parte de la mente que impacta positivamente en el individuo, más allá del placer circunstancial. A lo mejor esa es solo cosa de Dios.

Claudia Fernández Lerebours  es periodista