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viernes, 28 de septiembre de 2007

¿Mal rendimiento en el colegio? Puede que su hijo tenga problemas visuales

Las afecciones de la visión pueden tratarse eficazmente, si son diagnosticadas a tiempo por un médico especialista. La prevención parte con una revisión anual con un oftalmólogo y exige estar atentos ante cualquier signo de alerta, ello puede marcar la diferencia con enfermedades permanentes y limitantes.

"El desarrollo integral del niño depende en gran parte de la correcta evolución de su visión",  afirma la enfermera Loreto Salfate, docente de la Facultad de Enfermería de la Universidad Andrés Bello. Explica que el ingreso de los niños al colegio es un buen momento para efectuar un chequeo ocular a los pequeños. Una graduación visual incorrecta puede afectar sus resultados escolares y predisponer al menor contra el estudio y el colegio", sostiene.

Durante la etapa escolar y en la adolescencia es frecuente la aparición de ametropías, o defectos ópticos causados por un error en la refracción del ojo, como la miopía, la hipermetropía y el astigmatismo. Estos, en la mayoría los casos precisan una simple corrección óptica con gafas. "Lamentablemente, los defectos de refracción no corregidos adecuadamente son una causa frecuente de falta de atención y de retraso en el rendimiento escolar. Esto exige que padres y educadores deban prestar una atención especial y cerciorarse que la salud visual del menor esté en perfecto estado", explica la docente de la U. Andrés Bello.

Señales de alerta en los niños:

Pupila de color blanco
Tendencia a desviar un ojo
Molestia a la luz (fotofobia)
Movimientos rítmicos y rápidos de los ojos
Inclinación lateral de la cabeza para fijar la vista
El niño cierra uno o dos ojos para ver mejor
Lagrimeo o enrojecimiento ocular frecuente
Cefaleas y pesadez de los párpados
Cálculo deficiente de las distancias.
Incapacidad para leer la pizarra.
Bajo rendimiento escolar

Tomado de www.lasegunda.com

PSICOLOGITIS EDUCATIVA

 

Si existiera la palabra "psicologitis",sin duda el diccionario la definiría como "inflamación de la psicología", conlo que este título vendría a referirse a una hinchazón de la psicología en laeducación. Vaya por delante mi respeto a la psicología y a los psicólogos, tannecesarios en muchas ocasiones, pero, en exceso, no todo es bueno, tampoco eneducación.

Llevamos unas décadas con la sensación de que Educación está en manos de psicólogos y psicopedagogos, muy interesadosen el desarrollo personal de los alumnos -lo cual es bueno- y no tanto en queadquieran conocimientos -que es lo que siempre había sido muy bueno- hasta elextremo de que ha circulado, a menudo, la dañina especie, que muchosinteresados han tomado por buena, de que un buen profesor no necesita sabermucho de su materia, sino que es mejor, aunque sepa poco de ella, conocer muchapsicología.

El descenso del nivel de conocimientosen nuestros estudiantes, por lo que se nos ha llamado la atenciónreiteradamente, parece un asunto asumible, sin importancia, que sueledespacharse con frases como: "No sabránLengua, Historia o Matemáticas, ahora saben otras cosas que antes no sabían",pero que nadie ose insinuar un acoso escolar entre alumnos; por cierto, unaextraña encuesta decía que son acosados en el colegio multitud de muchachos-uno de cada tres o algo así- y la gente se lo cree. Después de media vida enla enseñanza, uno sabe que se da algún caso de acoso entre estudiantes, que hayque erradicar, naturalmente, pero lo de la encuesta es insensato, a no ser quese considere acoso el que un adolescente llame a su compañero, un día, gorditoo gafoso. Esa es otra: los insultos. La dichosa encuesta decía que el 80 % delos chicos son insultados por sus compañeros. ¡Alguien puede imaginarse a unniño que, a lo largo del día, no llame bobo, o algo similar, a su compañero! Y,el superar estas situaciones, ¿no será una preparación para lo que les esperaen la vida laboral, donde habrá de pisar, desgraciadamente, sin miramientos, aquien sea, si quiere ascender?

En otras generaciones, hemossobrevivido al verdadero acoso: el que ejercía aquella infausta educación deltortazo como método, incluso a abusos deleznables, de los que circundan losjuzgados americanos y que repele recordar, aunque algunos sobrevivieran de malamanera.

Yo pienso que la vida infantil discurrecon mayor sencillez, sin demasiadas complicaciones, los niños son niños y, losadolescentes, adolescentes; y un buen profesor de Lengua Española debe sabermucha gramática, incluida la gramática parda.

"ALONSO CHÁVARRI"

Tomado de blogs.larioja.com

ACTITUD POSITIVA ALARGA LA VIDA


La vida breve
 

Un estudio llevado a cabo en España revela que las personas que adoptan una "actitud positiva ante la vida" pueden vivir entre tres y diez años más que quienes presentan afectos negativos.

Enrique Fernández Abascal, de la Universidad Nacional de Educación a Distancia, dijo que las personas que adoptan una "actitud positiva ante la vida", tienen la posibilidad de vivir entre tres y diez años más que quienes presentan afectos negativos. El anuncio fue realizado en el marco de la jornada "Emociones y bienestar", organizada por la Sociedad Española para el Estudio de la Ansiedad y el Estrés, y la Fundación Mutua Madrileña.

Fernández Abascal, según informó Europa Press, reveló que las emociones positivas no sólo prevén enfermedades, sino que además ayudan a atenuarlas, y colaboran para una rápida recuperación en el caso de padecerlas.

El científico dijo que "las personas que disfrutan de la vida y potencian afectos positivos tendrán mejores pronósticos que las que no lo hagan. Además, existen estudios que corroboran que las personas con afectos negativos tienen "mayor probabilidad de sufrir un accidente que las que no".

Fernández Abascal criticó los estudios que se centran en los afectos negativos, ya que los positivos tienen una trascendencia especial, mejoran el rendimiento y fortalecen la salud.

Antonio Cano Vindel, docente de Psicología de la Universidad Complutense, se lamentó de que no haya psicólogos en atención primaria en los hospitales. Según Cano, con más psicólogos, " evitaríamos a muchas personas que creen estar enfermas ser conscientes desde el principio de que poseen un trastorno emocional sin causa orgánica y le ahorraríamos mucho dinero en pruebas innecesarias, mucho sufrimiento y malestar y le ahorraríamos perder el tiempo a los médicos buscando falsas enfermedades."

Con respecto al estrés laboral, Cano dijo que aparece por diversas causas, y que las personas más estresadas son las mujeres, quienes viven a más de media hora de su trabajo, los dedicados al sector servicios o las personas que deben trabajar con rapidez durante más de la mitad de su jornada laboral.