Diana Resnicoff Psicóloga y sexóloga
Mantener una relación virtual mediante el chat se vive como una forma de infidelidad. A través de la Web, las personas establecen nexos similares a los del mundo real: empiezan a circular secretos, fantasías, idealizaciones, entusiasmo, frustraciones. ¿Acaso no nos enamoramos y otras veces nos desengañamos? ¿Acaso ese enamoramiento del comienzo no equivale al conocimiento virtual, donde todo está por hacerse?
Estos nexos suelen ser devastadores para las relaciones reales que se mantienen en simultáneo: los cambios no pasan inadvertidos, las parejas se sienten amenazadas y empiezan a revisar como detectives los espacios del supuesto cónyuge infiel. A veces llegan a sentirse traicionados: es que ese otro ha dejado de ser virtual, aun cuando no hayan existido encuentros reales.
Tomado de www.clarin.com


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